Nunca me gustaron esas fiestas sociales que mi marido se empeña en dar cada dos por tres, tenemos una casa grande que es mas de toda su lista interminable de amistades que nuestra. Invita a sus amigos, a las esposas de sus amigos, a sus amigas, a los novios de éstas…
No sé, no me gusta, el sábado pasado volvimos a organizar otra de esas fiestas, en la piscina, con barbacoa, vinieron los de siempre, yo a casi todos les tengo puesto motes, aunque algunos me caen medio bien.
A media mañana ya estaban todos allí, yo tenía preparado del día anterior casi todo, cosas frías para solo sacar de la nevera y toda la carne en adobo para ir echando en las brasas, tengo que reconocer que algunos días lo paso bien, aunque me canse que sea tan seguido, la gente se lo pasa bien, disfruta, de esas fiestas hasta han salido algunas parejas y, sospecho, alguna que otra cornamenta que yo veía en la testa de otros y que, desde el sábado pasado es mi marido el que luce. En todo caso, yo no descarto lucir yo misma unos buenos tochos, mi marido no es lo que se dice un santo así que… bueno, podríamos decir que “ojo por ojo y diente por diente”.
Cuando llegó Paco aquella tarde, estaban todos en la piscina, hombres y mujeres, excepto yo que, como siempre, andaba sacando el avituallamiento correspondiente para toda la tropa. Paco es el galán del grupo, el que se ha liado con casi todas las solteras y, mucho me temo, que también con algunas casadas, oficialmente, con Tricia, Soraya, Elena y Cubita, y extraoficialmente no se puede decir porque son amantísimas esposas y madres. Es bastante guapo, un tipo carne de gimnasio que se cuida y sabe ser elegante y discreto, pero un pieza.
Abrí la puerta y allí estaba él, con las dos botellas de vino de rigor y su sempiterna sonrisa.
- Hola, preciosa ¿soy el último?
- Paco –dije yo- Siempre eres el último.
- Con lo bonita que eres, y siempre tan borde, Sonia, hoy estás que arrasas, con ese bikini nuevo.
Eso tenía Paco, que se fija en el más insignificante detalle de todas las mujeres que le rodean, para hacerte sentir importante.
Salió con el resto de la tropa y volví a quedarme sola entre ensaladas, que iba sacando a la mesa del jardín, estaba preparando unos canapés cuando se me colocó detrás:
- ¿Te ayudo?
- No, déjalo, no hace falta, ve con todos, yo casi estoy terminando
- Ya, pero es que a mí me gusta más estar aquí
- ¿En la cocina? Lo dudo
- Sí, aquí dentro hay cosas más interesantes que ahí fuera.
Estábamos hablando y se pegaba a mi espalda, yo ni le miraba, no dándole importancia a su evidente coqueteo, a ver si se iba, pero me estaba poniendo nerviosa con su incesante cháchara y más aun que no dejara de pegarse a mí, yo levaba solamente el bikini y un pareo cortito por encima y él estaba ya en bañador, y se arrimaba tanto a mí que su polla me rozaba el culo.
- Paco, eres un poco pesadito ¿por qué no te vas fuera?
- Porque lo que hay aquí me gusta más.
Yo ya no podía creerme su descaro, la verdad, se estaba pasando, pero la cuestión es que a mí me estaba gustando el peligro de la situación, realmente no estábamos haciendo nada, pero el juego me estaba poniendo cachonda, él pegado a mi espalda, rozándome con su polla. Fuera se oía a la gente jugando en la piscina, eché una ojeada por la ventana, intentando que él no lo advirtiera, para ver si alguna de las chicas estaba rondando la casa, pero no se veía a nadie, él, como buen ave de presa, lo notó.
- ¿Qué buscas?
- Nada, no busco nada
- ¿Mirabas por la ventana si viene alguien?
- No miraba por la ventana…
Se pegaba cada vez más a mí, a mi culo y yo notaba como su pene se estaba poniendo duro ¿pero qué pretendía?, mi voluntad, estaba empezando a flaquear, a mi pesar, me estaba poniendo muy pero que muy caliente, y la entrepierna de mi bikini estaba cada vez mas mojada.
Empezó a hablarme al oído, me rozaba con los labios en el cuello al hablar:
- ¿Sabes que Carlos me ha dicho que te enloquece que te besen el cuello?
Me sentí furiosa con Carlos ¿comentaba nuestras intimidades por ahí? Me despisté, no sé qué pasó, pero de repente Paco estaba besándome el cuello desde atrás y yo me estaba dejando, ¡dios! Notaba mi coño encharcado y los pezones erectos. Paco ya directamente me empujaba contra la mesa, restregándome su polla en el culo.
Opuse un poco de resistencia, sacudiéndome un poco sin mucha convicción.
- ¿No quieres que siga? –susurraba- Bueno, vamos a hacer la prueba ¿vale?, a ver cuánto quieres que pare.
Metió la mano por delante de mí, bajo la braga del bikini, acariciándome con los dedos el pubis y acercándolos a la raja de mi chocho, por donde empezó a pasar los dedos, separaba los labios de mi sexo, acariciándome con una maestría increíble.
- Vaya, yo creo que aquí hay alguien que no quiere que pare ¿no?, está mojadito mojadito, ¿tú qué dices, Sonia? ¿paro? ¿quieres que me aparte de ti?
- No…. –dije con un hilo de voz-
Realmente a esas alturas ya no podía ni quería dejar que parara y era evidente que quería y que me gustaba, mientras me masturbaba con una mano, con la otra me sacó las tetas del bikini y empezó a manoseármelas mientras seguía besándome el cuello.
- ¿Así que el cuello es tu punto débil, Sonia? ¿Te gusta?
- Siii…iiii
Yo ya ni razonaba ni pensaba, oíamos de fondo a los otros y creo que ya ni me importaba si alguien venia o no, solo dejaba hacer a Paco y disfrutaba de todas esas caricias en mi cuerpo, y mi cuerpo respondía mojando cada vez más los dedos que metía y sacaba de mi coño sin parar.
- Soni, preciosa, creo que me merezco un poquito yo también ¿no?, mira como estoy.
Y apretaba mas su verga contra mi culo, la tenia durísima, debía tener el paquete enorme, aunque yo no sabía si quería ir mas allá de lo que ya estaba haciendo, pero me tenía como hipnotizada con sus caricias y besos.
- ¿Verdad que quieres darme un poco de ese coñito tan jugoso que tienes?, prometo que solo la puntita ¿vale?, para que nadie note que te he follado
Me hablaba de un modo que nunca me había hablado nadie, ni Carlos cuando follábamos ni ninguna otra pareja sexual que hubiera tenido antes, me hacía sentir una guarra, como una guarra con ganas de follar, de complacerle.
- Si… métemela
Me inclinó un poco sobre la mesa, poniéndome el culo en pompa y noté como apartaba la braga de mi bikini a un lado, un momento después, noté la punta de su capullo en la entrada de mi coño, desde atrás y, después como empezaba a follarme una vez, lenta, yo no podía más, parecía que su polla me estaba llenando el coño, dos, no sabía ni lo que hacía, a la tercera, la metió de golpe y empezó a follarme como un poseso, a toda velocidad, empujaba tanto que me hacia golpearme con la mesa y notaba el roce de su bañador, que no se lo había bajado, con cada culeada que me daba, me agarraba las tetas con una mano, apretaba y pellizcaba, yo empecé a gemir, creo que demasiado alto, porque me puso la mano en la boca, corriéndome como una perra cuando noté su semen llenando mi coño.
Me derrumbé sobre la mesa, me manché las tetas con el queso con el que untaba los canapés, él me la sacó y yo me quedé aun un momento así, derrotada y con parte del culo y el chocho al aire y la braga del bikini doblada.
Me recompuse cuando noté que Paco me colocaba el bikini y me bajaba el pareo que antes me había subido a la cintura, me incorporé y él, en otro acto loco e irreal totalmente, me sorbió el queso que cubría uno de mis pezones saboreándolo y me dijo al oído:
- Mañana hablamos
Acto seguido, cogió una bandeja de canapés en cada mano y salió al jardín gritando:
- Eyyyy tíos!! ¡Aquí viene el rey del mambooooo!
Me coloqué la parte de arriba del bikini y miré por todos lados que no hubiera ninguna mancha sospechosa, pensé en cambiarme por otra prenda, pero eso si hubiera sido sospechoso. Fuera, Paco hablaba con todos, hacia bromas y se burlaba como si nada hubiera pasado minutos antes en la cocina.
Yo me refresqué un poco y salí, dejando más comida en la mesa y lanzándome a la piscina acto seguido, aún notaba mi coño caliente y resbaladizo y pensaba que todos lo iban a notar, que mi marido lo iba a notar ¿Cómo no iba a notar que su mujer acababa de follar?. Pues no lo notó.
Lo que hablé al día siguiente con Paco, creo que lo dejaré para contároslo otro día, claro, si queréis, leerme.
CARIÑO ERES ESPECTACULAR, ME GUSTAS Y DESEO TENERTE PARA FOLLARTE POR TU RICO CULITO.. QUIERO SER EL PRIMERO EN ABRIRTE Y HACERTE DISFRUTAR. ESCRIBE PARA VERNOS.
CHAUUU
me gustaria conocerte para ponerte en cuatro y cuparte todo el rato tu coño y metertelo todo el rato que pueda ser
chao saludo
eres estupenda cariño.
Mami me gusto y me puse a mil, quisiera contactarte para chuparte toda y darte una buena culeada y que me hagas una gran mamada yh correrme en tu boca y tus tetas
Ke hermoso relato, creeme k si hubiese estado en bano leyendo tu relato me la hubiese jalado,mami. Saludos desde los angeles, calif.