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	<title>Puro adulterio</title>
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	<description>Infidelidad, ¿pasión o pecado?</description>
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		<title>La prometida de mi amigo</title>
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		<pubDate>Thu, 13 Oct 2011 10:15:09 +0000</pubDate>
		<dc:creator>admin</dc:creator>
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		<description><![CDATA[El relato que a detallaré a continuación, como siempre, demuestra lo &#8220;especiales&#8221; que a veces son las mujeres, es algo que sucedió en realidad, como siempre los nombres han sido cambiados para evitar problemas. Tengo 20 años y desde la infancia he tenido un amigo que ahora tiene 24 años, José Luis, que siempre ha [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>El relato que a detallaré a continuación, como siempre, demuestra lo &#8220;especiales&#8221; que a veces son las mujeres, es algo que sucedió en realidad, como siempre los nombres han sido cambiados para evitar problemas.</p>
<p>Tengo 20 años y desde la infancia he tenido un amigo que ahora tiene 24 años, José Luis, que siempre ha tenido mucha suerte con las chicas, y más creo yo porque tiene un auto deportivo en el cual en ocasiones salíamos a ligar algunas nenas casi siempre él apaña las mejores.</p>
<p>Bien, pues, debido a que entré a la universidad, hacía poco más de dos años que no lo veía, resulta que me llamó por teléfono y me comentó que estaba saliendo desde hace dos años con una chica de nombre María y que ya tenían planes para casarse en seis meses y me invitó a conocerla ese sábado ya que también me dijo que tenía una amiga que estaba muy efectiva y que no tenía novio, (yo tampoco tenía novia en ese momento ).</p>
<p>Ese día llego por mí y fuimos a casa de su novia, mansión diría yo, era grande&#8230; ahí estaban, primero me presentó a Sara, era una chica bonita, rubia y buen cuerpo, sonreí satisfecho esta vez corrí con suerte, después me presento a María, era bellísima, una morena realmente hermosa de esas chicas, de ojos bellos y misteriosos, con clase y un cuerpo que&#8230; cielos, si Sara estaba buena, ésta estaba buenisima, no esperaba menos de él ya que siempre tuvo muy buena suerte con las nenas eso merece unas chelas (cervezas je je je). Comenzamos a salir los cuatro en parejas, y algunas semanas después me di cuenta que ellas, eran niñas serias de manita sudada, ya que en alguna ocasión intenté cuando besaba a mi chica tocarle los senos y no se dejó, lo intente en varias ocasiones y ¡¡¡ NO SE DEJABA CACHONDEAR!!! Qué aburrido ¿no?, pero, en fin la cosa parecía en serio y había que respetarlas, y más José Luis que faltaban tres meses para la boda.<br />
<span id="more-161"></span><br />
Pero, pasó algo que cambiaría todo el rollo, sucede que era el cumpleaños de Mary y habría fiesta en su casa, pero José Luis no podía ir porque trabajaba con su papá en el montaje de eventos musicales y tendrían un concierto esa misma noche. Al llegar la noche la fiesta estaba muy animada, felicité brevemente a Mary ya que tenía muchos invitados que atender, yo me dediqué a mi novia ya que no conocía a nadie más, estuvimos bailando un buen rato y después de unos alcoholes le dije que iba al baño a tirar el agua como decimos acá, al llegar, uuuufff vi que había mucha gente esperando, a esa hora la fiesta estaba de locura, en eso pasó Mary por ahí y me dijo que había más baños en la parte alta de la casa, pero como era bastante grande le dije que me dijera más o menos por dónde, a lo que me respondió, acompáñame, al llegar arriba nos paramos en la puerta del baño a conversar y yo le decía que qué mala onda que mi amigo no pudiera venir ya que estaba de pocas la fiesta, y ella me dijo que sí, que se sentía triste por eso, nos quedamos callados un momento y yo le veía a los ojos y no sabía que decir, solo atiné poner mi mano en su hombro y cuando iba decir que era una pena, se lanzó a mis brazos, me besó lenta y cachondamente pegó su cuerpo al mío y sentí que buscaba sentir mi miembro, que se me paró la verga de volada, qué sabroso le estaba repegando el camarón, por un momento me detuve, chin, pensé, es la novia de mi cuate y ya se van a casar pero no me dio tiempo, abrazados como estabamos me empujó al baño solo sentía su respiración agitada, cerramos la puerta estabamos bien calientes, me desabrochó el pantalón y me agarró la verga, sorry my friend pensé, y le saqué la blusa, le empecé a mamar las tetas, estaban riquisimas de buen tamaño, pocas veces me había tocado una chica tan rica, jadeando se subió la falda y traía una tanguita violeta brillosa preciosa, sin más me sentó en la taza del baño se hizo la tanga a un lado y se metió toda la verga de un solo movimiento yo le agarré las nalgas uta, qué ricas.</p>
<p>No lo podía creer le miraba la cara, era bellísima y gozaba como loca, su vagina estaba caliente y mojada me besaba y me decía que le gustaba mi pítote que era el más grande que se había comido eso me calentaba más, ya que yo siempre me considere con un pito regular, y&#8230; chin no pude más, me empece a vaciar dentro de ella, qué sabroso, le llené la panochita de leche, ella seguía moviéndose como alucinada, en eso me dijo espera, se sacó mi verga que no perdió potencia (yo puedo hechar dos palos seguidos sin problema), pero ella se levantó y así como estaba yo sentado subió una pierna a mi hombro y me puso su panochita en la cara, (vaya con la noviecita santa de mi compa) yo nunca había mamado una panochita pero no la iba a desairar así que a mamar se ha dicho, sabía rica su panochita así como agridulce, olía rico, la traía perfumada, le lamí los labios le metí la lengua y cuando le lamía el clítoris, me agarraba la cabeza y apretaba la cara contra su panochita, sentía que me llegaba hasta las anginas, ja ja, que no podía ni respirar ya tenia los bigotes llenos de sus líquidos, después se volteó y se metió mi verga en la vagina de nuevo esta vez dándome la espalda mientras le apretaba las tetas y así estuvo hasta que entre gemidos y ruidos no pudimos más y terminamos casi al mismo tiempo, ya satisfechos le cedí el lugar en la taza mientras me lavaba la cara, ella me miraba sonriendo y me dijo que terminó como unas seis veces, (yo ni cuenta me di) y me preguntó que cada cuánto lo hacía con mi chica, a lo que le contesté que ninguna, que se supone que era señorita como tú, siguió riendo y me dijo, tonto, ella y yo hemos estado cogiendo con todos los que queremos, mientras salimos con ustedes quedé helado, no sabía por qué me decía eso o si era por sentirme burlado por mi noviecita de mano sudada o para obligarme a callar por haber traicionado la confianza de mi cuate.</p>
<p>Nos arreglamos, me besó nuevamente y sin dejar de reír me agarró del pito y dijo &#8220;hum. qué rico&#8221; y bajamos por separado a la fiesta, mi novia conversaba con unas amigas al llegar, me sonrió, me tomó del brazo y como si nada, hija de la $\%$&#038;$ pensé, de mí no se burla nadie, pero eso lo contaré la próxima vez, si no les parece mal mi relato de hoy. </p>
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		<title>Nuevas experiencias</title>
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		<pubDate>Mon, 10 Oct 2011 10:13:42 +0000</pubDate>
		<dc:creator>admin</dc:creator>
				<category><![CDATA[Relatos]]></category>

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		<description><![CDATA[Estaba harta de mi vida. Las relaciones sexuales con mi marido no llenaban, a mis 37 años no había experimentado un orgasmo. Harta de todo esto me fui a una no importa que casa de relax para mujeres de un anuncio de un no importa qué periódico. Me hicieron pasar a una habitación con una [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Estaba harta de mi vida. Las relaciones sexuales con mi marido no llenaban, a mis 37 años no había experimentado un orgasmo. Harta de todo esto me fui a una no importa que casa de relax para mujeres de un anuncio de un no importa qué periódico.</p>
<p>Me hicieron pasar a una habitación con una ducha, allí dos chicas muy bonitas en tanga me pidieron amablemente que me desnudara, con cierta vergüenza lo hice, me pasaron agua por encima y después con las manos desnudas y llenas de gel, empezaron ha hacerme un masaje acariciando hasta las partes más íntimas de mi cuerpo, sus dedos se introducían en cada rincón de él, dándome un placer hasta entonces desconocido. Cuando acabaron me enjuagaron y me secaron con unas suaves toallas, me envolvieron en un albornoz y me condujeron a una habitación. Dentro estaba el chico de la foto, era Sergio, me dio dos besos en las mejillas mientras las chicas salían. Vestía un pantalón corto muy ajustado, que le marcaba el paquete perfectamente, la camiseta muy ajustada también le marcaba un cuerpo muy bonito.</p>
<p>Hola creo que eres Laura, ¿verdad?</p>
<p>Sí &#8211; contesté yo, bastante cortada</p>
<p>Ven siéntate, ¿quieres tomar algo?</p>
<p>No ahora no, gracias</p>
<p>Ven, aquí más cerca</p>
<p>Yo me senté en un sofá a su lado, pensando si no había sido una mala idea ir a ese lugar</p>
<p>Bueno, cuéntame algo</p>
<p>Pues no sé &#8230;</p>
<p>¿Qué quieres hacer? Vamos a ponernos cómodos</p>
<p>Él se quito la camiseta y me dijo<br />
<span id="more-165"></span><br />
Desnúdate&#8230;</p>
<p>Apaga la luz ¿no?</p>
<p>Ni hablar, el sexo esta en los sentidos, y la vista es uno de ellos, venga no tengas miedo</p>
<p>Se acercó a mí, me miró intensamente a los ojos, estaba tan cerca que podía sentir su aliento fresco en mi cara, empezó a desabrochar el cinturón de mi albornoz, yo lo cogí con ambas manos, y él me besó, buscó con su lengua húmeda y caliente, el interior de mi boca. Le dejé hacer, la excitación crecía en mí, mientras su lengua se unía a la mía, me estaba besando de una forma que nunca habían hecho, me estaba poseyendo con su lengua, mientras sus manos consiguieron el objetivo y abrieron completamente mi albornoz. Me cogió por las caderas y me hizo poner de pie, mientras me seguía besando, una vez de pie consiguió que mi albornoz cayera al suelo, sus manos se posaron en mis nalgas, las notaba calientes, fuertes, sensuales, me atrajo hacia sí, y noté su miembro duro y caliente, en mi monte de Venus, y mis pechos apretados contra su pecho. Mis pezones empezaron a endurecerse y una sensación de abandono me invadió, estaba gozando como nunca y me daba la impresión que no habíamos empezado. Se deshizo del abrazo, me cogió de la mano y me llevó hasta la cama, yo le seguí como en trance hasta que con sus fuertes brazos me recostó.</p>
<p>Se arrodilló en la cama a mi lado, y sus manos empezaron un suave masaje por todo mi cuerpo, las yemas de sus dedos despertaban en mí cada terminación nerviosa, cada poro recibía sus caricias abriéndose como pétalos, mientras susurraba las excelencias de mi físico.</p>
<p>Paró de repente, se recostó a mi lado y me preguntó:</p>
<p>¿Qué has venido a buscar?</p>
<p>Yo medité la respuesta durante un rato y le dije entre jadeos:</p>
<p>Felicidad, estoy aburrida de hacer el amor siempre con mi marido, siempre de la misma forma, siempre los 5 minutos que me dedica, busco algo nuevo, que me identifique como mujer, algo nuevo y excitante.</p>
<p>Se lo solté de golpe, le estaba contando cosas intimas, pero la verdad es que no me había costado tanto. Mientras tanto él había reanudado sus masajes transportándome otra vez a cotas inesperadas de placer, sólo con manipulaciones sobre mi piel.</p>
<p>Explícame, ¿cómo lo haces con tu marido?</p>
<p>Esta vez no medité la respuesta.</p>
<p>Se pone encima mío, introduce su pené en mi vagina, se mueve durante 5 minutos y ya está, me parece que el sexo es algo más, por lo menos es lo que me explican mis amigas.</p>
<p>Acarició con un dedo mis labios y me dijo:</p>
<p>Primero te tengo que educar un poco el lenguaje. Los sentidos son esenciales en el sexo y así como la vista es uno de ellos el lenguaje también. Ven arrodíllate a mi lado y desnúdame.</p>
<p>Me arrodillé a su lado le bajé su slip hasta los tobillos, su pené de tamaño normal quedó a la vista, era precioso, su piel cubría completamente su prepucio. Nos pusimos de rodillas el uno delante del otro y me enseñó cómo llamaba a cada cosa, yo lo repetía todo sin sonrojarme, mientras él o yo tocábamos aquello que nombraba, de repente preguntó:</p>
<p>¿Me vas ha hacer caso en todo?</p>
<p>Sí &#8211; respondí yo.</p>
<p>Arrodíllate y ábrete de piernas, siéntete cómoda, tus nalgas que descansen en tus tobillos, ¿estás bien?</p>
<p>Sí</p>
<p>Muy bien, tócate las tetas</p>
<p>Pero&#8230;</p>
<p>Me has dicho que me harías caso, vamos.</p>
<p>Yo empecé a acariciar mis tetas, no sacaba ningún placer, hasta que siguiendo sus instrucciones, pellizqué suavemente mis pezones, éstos se ponían duros y puntiagudos, mi boca se abría en pequeños gemidos, me hizo mirarle a la cara directamente. Siguiendo su guía mi mano empezó a acariciar mi monte de Venus, para después pasar a mi coño, observé con sorpresa, que estaba húmedo, húmedo como nunca lo había tenido, me introduje los dedos y mi espalda se arqueó en un relámpago de placer, con sorpresa obedecí la orden de sacar la mano de mi coño y llevarla a mi boca, el placer que experimenté al saborearme por primera vez fue indescriptible, mi boca se llenó de sensaciones, el gusto de mi coño, era dulce, amargo, sensual. Me introduje esta vez las dos manos en mi coño y seguí con la deliciosa masturbación que me estaba proporcionando, la primera para mí. Me ordenó sacar una mano y recostar la cabeza sobre la cama, mientras con la otra mano seguía haciéndome una paja. Seguí sus ordenes y empecé a frotar suavemente mi ano con mi dedo húmedo de mis propios flujos, esto aumentó mi placer, mi culo se iba abriendo cada vez más, mi dedo penetraba lentamente, hasta que me lo metí todo. El placer era enorme y quería acabar nunca me había sentido tan a gusto, mi dedo latía dentro de mi culo, mientras con la otra mano rodeaba una y otra vez mi clítoris y así seguía hasta que él me permitió correrme, creo que gemí, grité, lloré de placer. Me deshice de mi propio abrazo y me recosté sobre él jadeando. Cuando recuperé la respiración él me preguntó:</p>
<p>¿Te ha gustado?</p>
<p>Le miré a los ojos, sin ninguna vergüenza y le dije:</p>
<p>Sí, pero me falta algo</p>
<p>¿Qué?</p>
<p>Necesito que me folles, necesito tener tu polla dentro de mí.</p>
<p>Antes de follar, tienes que aprender más cosas, ven.</p>
<p>Yo asentí y le seguí. Me puso de rodillas en el suelo mientras él se situaba delante, su polla estaba muy cerca de mi cara, podía ver sus venas perfectamente y cómo latía. </p>
<p>Me hizo pasar la lengua por sus testículos, y por toda su polla. Le lamí el prepucio bajándole la piel, me la metí toda en la boca, mientras él guiaba los movimientos de mi cabeza, su prepucio se llenó de un líquido transparente, él me lo hizo recoger con mi lengua, era delicioso, continué mamándosela, me la metía hasta que sus testículos tocaban mi barbilla, estaba disfrutando como nunca, mi mano húmeda de mi flujo busco su ano, estaba cerrado pero gracias a mis manipulaciones le penetré, notaba su culo cerrado sobre mi dedo, mientras él gemía y me llamaba puta, eso me puso muy cachonda y empecé a darle golpes con mi lengua en su prepucio, de repente él metió su polla en mi boca y noté cómo un liquido caliente y espeso la inundaba, mientras su culo se abría y cerraba sobre mi dedo. Yo saboreaba aquel néctar, que hacía crecer en mí un placer intenso, me sentía amada, y muy sexual, acabé tragando toda su leche en la misma postura, hasta que se quedó seco. Nos duchamos los dos juntos pasándonos nuestras manos empapadas de jabón por nuestros cuerpos dándonos más placer. Nos secamos y volvimos a la habitación. </p>
<p>Nos recostamos en la cama, y empezamos a hablar, le expliqué mi vida entera, mientras él me besaba mis axilas, era delicioso, mi corazón estaba abierto, desbocado, cuando acabé, me hizo arrodillar en el borde de la cama, él se situó detrás y noté su lengua en el interior de mis muslos, cada vez que se acercaba a mi coño, se alejaba, haciendo del placer una agonía, cuando por fin su lengua llegó a mi coño creía que me corría, la pasaba de abajo a arriba, mi coño estaba empapado, lo lamía, sacando mis placeres más desconocidos, su lengua empezó a abrirse camino a través de mis labios, la notaba cada vez más adentro, de repente su lengua empezó a lamer mi clítoris, para seguir metiéndola más adentro y así durante un buen rato, al final su lengua fue sustituida por su dedos, unos dedos expertos, que me arrancaban grandes notas de placer. Mientras sus dedos me hacían una paja su lengua se entretenía en mi culo, eso me hizo culminar con uno de mis orgasmos más geniales que he tenido. Cuando me recuperé él estaba acostado boca arriba, tenía una erección tremenda. Acaricié su polla, y sus testículos, le besé su prepucio, me cogió de los brazos y me hizo ponerme de rodillas abierta de piernas sobre él, siguiendo sus instrucciones le puse tiesa la polla, me abrí el coño con los dedos y empecé a flexionar mis rodillas, cuando la punta de su polla se acomodó en la entrada de mi coño, gemí, quería más, flexioné más hasta que me noté totalmente poseída, las paredes de mi coño abrazaban toda aquella polla, notaba su temperatura, y lo viva que estaba, me hizo cruzar las piernas sobre su estomago, me notaba traspasada, inundada, bajé mi cabeza hasta él y nos besamos, mientras su polla se movía dentro de mí, dándome un gusto que hacía que me mojara cada vez más, acaricié sus testículos, mientras me tiraba hacia atrás intentado notar más aquel miembro dentro de mí, creo que me corrí tres veces antes de notar, su leche derramándose en mi interior, permanecimos en esa postura, más de un cuarto de hora, notando cómo la combinación de nuestros dos flujos escapaban de nuestra unión. Nos duchamos otra vez y descansamos por espacio de una hora, mientras hablábamos y tomábamos una copa, yo estaba completamente desnuda y sin vergüenza delante de él, mientras le explicaba cómo me había hecho sentir, veía como su polla iba cambiando de estado, dependiendo del rumbo de mi contestación. De repente con una sonrisa me preguntó:</p>
<p>¿Quieres más placer?</p>
<p>Sí</p>
<p>¿De verdad?</p>
<p>Sí, de verdad &#8211; le contesté.</p>
<p>Espérame aquí</p>
<p>Yo le esperé recostada en la cama, caliente e inquieta, mis manos empezaron a volar sobre mi cuerpo, cuando volvió a entrar, no venía solo iba acompañado de otro hombre, un poco más joven, mi timidez y mi vergüenza volvieron, pero él me besó y me tranquilizó. Me hizo desnudarlo y cuando le quité el slip, mis ojos no podían creer lo que veían, tenía una polla enorme, está muy bien dotado. Empecé a lamer aquella enorme polla hasta que siguiendo las ordenes de él, el chico se recostó en la cama con las piernas colgando por un extremo, me puse a horcajadas encima de él, y como la vez anterior flexioné mis piernas hasta que estuve totalmente poseída por aquella polla, el placer me inundaba por oleadas, cuando noté como unas manos abrían mis nalgas y una lengua lubricaba mi culo, aumentado mi placer, me sentía mareada, el placer martilleaba mi cerebro, la lengua cambió por un dedo y después por dos. Los dedos entraban y salían con una facilidad pasmosa, mi culo estaba totalmente abierto. Noté como él acoplaba su polla a la entrada de mi culo, y empezó a hacer presión, yo utilicé una de mis manos para abrir mis nalgas, quería que me metiera su polla en mi culo, ésta fue entrando poco a poco, cuando estuvo completamente dentro de mí, me acarició mis tetas, me pellizcaba mis pezones, y se empezaron a mover los dos, notaba sus pollas antagónicas follándome, notaba sus testículos chocar contra mi cuerpo, mientras mi coño y mi culo, se lubricaban, para incrementar mi placer. Me llamaban puta, zorra, y eso me ponía más caliente, hasta que los tres estallamos en un orgasmo triple que inundó de leche mis dos agujeros.  </p>
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		<title>La pastillita</title>
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		<pubDate>Fri, 07 Oct 2011 10:12:50 +0000</pubDate>
		<dc:creator>admin</dc:creator>
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		<description><![CDATA[Cuando trabajaba en una oficina de una imprenta, yo era el encargado del Dpto. de Computación. Tenía una secretaria de nombre Lili, que tenía en esa época, hace unos 10 años atrás, 19 años de edad y yo 28 años. Era una hermosa chica de pelo negro largo y enrulados, de piel blanca, con unas [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Cuando trabajaba en una oficina de una imprenta, yo era el encargado del Dpto. de Computación. Tenía una secretaria de nombre Lili, que tenía en esa época, hace unos 10 años atrás, 19 años de edad y yo 28 años. Era una hermosa chica de pelo negro largo y enrulados, de piel blanca, con unas nalgas redondas y bien levantadas y con unos grandes pechos un poco más de lo normal. En síntesis, una muñeca, y que hacía suspirar a todos los compañeros incluyéndome a mí.</p>
<p>La cosa estaba en que ella tenía novio y los padres de ella no le aceptaban porque tenía un hijo con otra mujer. Él tenía la misma edad de ella.</p>
<p>Ella siempre me comentaba su situación por la que atravesaba y yo aprovechaba para preguntarle cosas más íntimas de ella, como por ejemplo si tenía relación sexual con su novio o si cuales eran sus zonas más erógenas, etc., a lo que me los contaba sin dudar y con mucha confianza.</p>
<p>Tal es así que esa confianza le dio valor para comentarme que en la noche anterior tuvo sexo con su novio en fecha peligrosa y que temía quedar embarazada, por lo que me preguntó si yo conocía algo o alguien que le pudiera ayudar.</p>
<p>Mi mente maquinó miles de cosas, pues yo veía en esta la oportunidad de aprovecharme de la situación y echarle un polvo a como sea, porque la verdad que hacía tiempo que me tenía recaliente.</p>
<p>Le dije: mirá yo conozco a una obstetra que vive cerca de mi casa, por qué no nos vamos a la salida junto a ella para que pueda ayudarte.<br />
<span id="more-163"></span><br />
En un principio ella aceptó, pero luego a la salida, me dijo que su novio pasaría a buscarla y que no podría acompañarme y que me vaya yo a preguntarle la posible solución. Eso hice, me fui al consultorio y me atendió la hija de la Doctora, que es muy amiga mía, y ella me dijo que debía tomar una pastillita a la que ella llamaba &#8220;El día después&#8221;, ésta la conseguiría en cualquier farmacia y me dio el nombre.</p>
<p>Al día siguiente, ya en la oficina y cuando tuve la oportunidad, le pregunté si cómo se sentía porque no la veía del todo bien. Me dijo que no pasó bien la noche debido a la preocupación que le envolvía y que su novio le dijo que tomara unos remedios yuyos el cual no le cayeron del todo bien.</p>
<p>Unas horas después ella ya estaba realmente mal, lloraba, no se concentraba en su trabajo y se volvió realmente insostenible. Le dije que la llevaría al médico y me dijo que ya se le va pasar. Entonces le sugerí que se vaya para su casa, a lo que me contestó que si iba para su casa su madre se daría cuenta de su situación y tal cosa no le gustaba para nada. Al oír esto, le propuse que vaya a mi casa, allí le recibiría mi madre y que podría quedarse a descansar hasta la hora de entrada de la tarde y como yo voy a almorzar allí, vendríamos juntos.</p>
<p>Ella aceptó y se fue para mi casa luego de darle la dirección. Llamé a mi madre por teléfono avisándola y que la haga descansar hasta que me vaya.</p>
<p>Al mediodía, cuando me fui a casa, la encontré mucho más calmada y bien relajada; almorzamos con toda mi familia y como nos quedaban todavía 3 horas para entrar en el trabajo le dije que debíamos de hablar sobre su tema. La llevé a la sala y allí le dije: anoche la doctora me aconsejó que te comprara unas pastillitas de los cuales 2 de ellas debes de colocarte inmediatamente en tu vagina y otra en la noche a fin de que te ayude; ella asintió con la cabeza y me preguntó: ¿cómo lo hago?, aquí en tu casa no lo voy a poder hacer.</p>
<p>Es verdad, le dije, porque la condición es que tu tienes que estar bien lubricada para que la pastillita se pueda meter con facilidad y que se derrita adentro lo más rápido posible.</p>
<p>Pero ¿dónde?, replicó. A lo que le contesté: yo conozco un lugar aquí cerca donde podemos irnos. Bien, dijo ella, vayámonos ya nomás.</p>
<p>Así nos pusimos en camino. Durante el trayecto yo estaba temblando de nerviosismo, la idea de estar con ella a solas me entusiasmaba y me excitaba aceleradamente. Al llegar al lugar (un reservado, por supuesto) la hice pasar y cerré la puerta, me miró y me dijo: no pensé que me traerías aquí. Solamente me sonreí y le dije que se tranquilizará que no le haría nada malo ni nada en contra de su voluntad. La veía bastante nerviosa y esas palabras le dieron más confianza y tranquilidad. </p>
<p>Bueno, empecemos, le dije, acuéstate ahora y trata de pensar en algo erótico para que te puedas mojar allí abajo. </p>
<p>Se acostó en la cama boca para arriba con la ropa puesta y yo me senté en el borde de la misma, la miraba de vez en cuando esperando alguna reacción de parte de ella o al menos que me diga algo.</p>
<p>Después de unos minutos ella habló: no puedo concentrarme, me es difícil hacerlo sola, creo que no lo lograré. Vamos, cálmate y trata de concentrarte mejor, para esto debes estar completamente relajada, le dije. Mientras, yo sentía que mi pija se agrandaba dentro de mi calzoncillo.</p>
<p>No puedo, volvió a decirme. Entonces voy a ayudarte, le susurré en el oído. Me miró y lanzó una sonrisa medio forzada.</p>
<p>Me acosté al lado de ella y le pregunté &#8220;¿en qué parte de tu cuerpo te excita más?; &#8220;en el pecho&#8230;&#8221;, me aclaró. Sin dudar, la empecé a sobar su enormes y hermosas tetas por encima de la tricota. ¿Te gusta?, le pregunté. No me dijo nada, tenía los ojos cerrados y se la veía muy concentrada en las caricias que le daba.</p>
<p>Al rato metí mi mano bajo su polera y le agarré de su pecho por encima de su brazier. Todo esto lo hacía con mi mano derecha. Mientras que con la otra mano empezaba a levantarle toda la ropa por encima de la cabeza. </p>
<p>Vamos a ver que tienes aquí, le dije, mientras ya le iba desprendiendo el portasenos. Allí nomás, apareció ante mí esos hermosos pechos de color blanquito y con unos pezones rosaditos y con la puntita bien paradita, evidenciando el arduo trabajo que ya le había dado su novio y que eran el motivo de varios sueños húmedos que tuve desde que la conocí. Sin dudar un segundo, me abalancé sobre ellos, quería comérselos todo de un solo bocado, le chupaba con furia, porque sabía que era la única y la última que tendría para hacerlo.</p>
<p>Ella empezó a suspirar, jadeaba y me decía: &#8220;siiii, así me gusta, chupame todo, los dos, por favor, los dos. No pares. Ya sabés que esta es la parte que más me calienta. Seguí&#8221;. Mientras le chupaba, también le apretaba los 2 mamones con las manos y era de no creer, no cabían en mis manos. Luego empecé a bajar mis manos buscando su entrepiernas. Primero, le agarré de sus muslos y como tenía puestas las medías, le empecé a levantar la pollerita, hasta alcanzar su entrepierna, allí donde se juntan sus muslos. Entonces ella me detuvo y me dijo, &#8220;espera que voy a sacarte la ropa&#8221;, y comenzó con mi camisa, besándome por todo el pecho mientras lo hacía. Al rato la volteé, le bajé el cierre de la pollerita y acto seguido se la saqué por completo incluyendo las medias. Ella seguía tendida en la cama boca arriba, me miraba con lujuria presagiando lo que iba a pasar, lo inevitable. Me miró y me dijo: &#8220;Acordate que solamente la pastillita me tenés que introducir&#8221;, &#8220;por supuesto&#8221;, le contesté. &#8220;Ahora debemos asegurar que te pongas bien caliente para meterte lo más profundo posible&#8221;, añadí. </p>
<p>Cerró nuevamente los ojos entregándose por completo a mis deseosas manos, ávidas de masajear aquel manjar delicioso que estaba tendido delante de mí. Me lancé de nuevo contra sus pechos, la mordisqueaba y ella se revolcaba de un lado para otro. Ya no lo soportaba y parecía que enloquecía, me agarró de la cabeza y, estirándome del cabello me apretó contra su cuerpo con una fuerza impresionante. Fue en ese momento que le pregunté: &#8220;¿y a ti que gusta hacerle a tu pareja?&#8221;. Me separó y me levantó la cabeza, me miró a los ojos y me dijo &#8220;ahora lo sabrás y verás lo mucho que te gustará&#8221;. Me agarró del cinturón del pantalón y lo desprendió lentamente, luego me bajó el cierre y metió su mano dentro de mi anatómico. Me apretó mi pija de una forma suave. Esta ya estaba por reventar. La detuve y me desnudé por completo. Ella me pidió: &#8220;acuéstate en posición 69. Así lo hice e introduje mi cara entre sus piernas y comencé a pasar mi lengua por sus labios vaginales. Mientras sentía como me succionaba el glande de mi pija. ¡¡¡Aaah!!!, esos labios eran calentitos, su lengua jugueteaba con la cabeza de mi mástil. Era sabroso. Pero yo trataba de no distraerme tanto y le metía mi lengua en su vagina, que dicho sea de paso ya estaba híper mojada. De la forma que se movía y por los balbuceos que lanzaba me di cuenta que ella ya había conseguido más de un orgasmo. Yo tenía la cara todo empavonado con sus jugos. Después de estar así, metiéndole el dedo hasta en el culo y al cabo de unos minutos ya sentía que acabaría en su boca. Ambos nos detuvimos en el mismo instante y me dijo: &#8220;ya es el momento de introducirme la pastillita&#8221;. Me arrodillé en la cama y le abrí las piernas, me coloqué en el medio y suavemente le metí dos dedos en su concha y luego otro más. Ella se retorcía de placer y me preguntó: &#8220;¿ya está?&#8221;. Le dije: &#8220;cálmate, hay que hacerlo despacito y con buena letra, no te apures&#8221;. Agarré la supuesta pastillita, que no era otra cosa que una aspirina, se la metí y la volví a sacar. Le miré a sus ojos y le dije: &#8220;¡¡¡ya está!!!, bueno, la primera ya está colocada y para asegurar de que se vaya bien al fondo, voy a tener que empujarlo con mi pija, porque mis dedos son muy cortos&#8221;. Le levanté un poco las caderas y le metí mi pija con todo. Como estaba bien lubricada su concha, entró hasta el fondo. Me acosté encima de ella y le besaba en la boca y luego en los pechos, mientras continuaba con el frenético mete y saca. Al sentir que me venía saqué rápidamente mi pija le apunté directamente a la cara, saliéndose unos chorros bien largos por sus ojos, su nariz, sus labios y sus pechos, al mismo tiempo que ella jadeaba de placer ayudándose con sus dedos y evidenciando uno de sus mejores orgasmos, según me lo hizo saber. Se levantó ella y me limpió con su boca y su lengua, chupando y tragando todos los restitos de semen que tenía. </p>
<p>Luego descansamos un poco, mientras ella me seguía sobando la pija. Tanta maravilla al lado mío me produjo otra levantada instantánea y allí estaba firme nuevamente mientras nos besábamos brutalmente.</p>
<p>&#8220;Ahora, nos vamos por la segunda pastillita&#8221;, le dije. Se sonrío y al mirarme me susurró: &#8220;pero comencemos de cero, ok?&#8221;. Asentí con la cabeza y nuevamente le masajeé las tetas y le chupaba sus pezones. Descendí hasta su vello púbico y le abrí las piernas, procediendo luego a jugar con mi lengua su clítoris, lamiendo toda su vulva, entreabrí sus labios vaginales con ambas manos y metí dos dedos dentro de su concha que ya la tenía remojada nuevamente. Al sacar mis dedos se lo metí en el culo, que era mi destino en este instante, y al no escuchar queja alguna, ya estaba seguro que mi pija pasaría por ese agujerito marrón.</p>
<p>Ella pasó a sentarse en la cama y me recostó boca para arriba, se subió encima de mí y primero empezó por sobarme la pija con la mano. Luego se fue introduciendo lentamente en la boca dándome una chupada de la san. Era magnífica. Todo lo que me hacía era espectacular. Con razón el cornudo (ahora) de su novio era receloso.</p>
<p>Y como yo sabía que esta era la única vez que la emputecería, no perdí ni un minuto más de tiempo y procedí a hacerla sentar sobre mi pija. Ella empezó a cabalgar y yo le agarraba de su pecho, apretándola y dándole pequeños pinchazos en las puntitas.</p>
<p>Al ratito nomás, le detuve y le hice acostar boca para bajo, le levanté las nalgas y le puse en la posición perrito. Le empecé a lengüetear su preciado culito, siendo ésta el beso negro más rico que haya dado. Ensalivé mis dedos y le introduje uno suavemente en su ano y luego otro y al intentar meter el tercero se quejó un poco.</p>
<p>Levantó su cabeza y me preguntó: &#8220;no me digas que la pastillita me lo vas a meter en el culo&#8221;. &#8220;¡¡¡Nooo!!! Mi perrita&#8221;, le dije, &#8220;primero voy a entubarte el culo con esto&#8221; Me fui metiendo primero la cabeza, a lo que escuchaba un ¡¡¡aaah!!! de parte de ella, era el famoso quejido melancólico que te hace saber que la quiere toda. Continué metiendo lentamente hasta el fondo y parece ser que el amigo ya fue visitado en esta parte. La hice acostar con la cosa dentro y estando sobre su espalda le calzaba en el culo cada vez con más ímpetu. Ella continuaba con su quejido de placer y me decía: &#8220;dale duro, más duro, que me vuelve loca&#8221;. La besaba en la boca de esa posición y al chuparme los labios con fuerza sentí que le llegó otro orgasmo. Yo paraba y continuaba moviéndome furiosamente hasta que al fin le llené su intestino con mi leche que salía como una explosión de lujuria. Fue lo máximo. Estábamos sudados. Yo no me levantaba y me quedé en esa posición hasta el descanso total del pájaro jubiloso. </p>
<p>Después de bajarme, me pregunta: &#8220;¿y la pastillita? ¿No me lo vas a poner?. </p>
<p>Te voy a decir algo, le contesté, lo de la pastillita es puro bola. Mirá, fíjate que es solamente aspirina y yo te lo metí y lo saqué nuevamente. La verdad es que hace tiempo que quería hacer esto contigo y no sabía cómo, así que inventé lo de la pastilla. Me miró y me dijo: &#8220;eres un imbécil, yo que confié en vos y haces esto. No te voy a perdonar nunca&#8221;. Fue así que nos aseamos y nos vestimos para venir al trabajo. Llegamos sin decirnos una sola palabra. Estuvimos sin hablarnos durante una semana y al poco tiempo renunció y ya no nos volvimos a ver. </p>
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		<title>Y eso que según yo, no quería</title>
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		<pubDate>Tue, 04 Oct 2011 10:11:21 +0000</pubDate>
		<dc:creator>admin</dc:creator>
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		<description><![CDATA[Antes de comenzar a platicarles quiero decirles que yo nunca pensé en hacer algo parecido y bueno es algo que quiero comentarles, actualmente tengo 31 años de edad muy bien puestos creo yo, pues si no soy una Venus tengo lo mío, simpática, piel blanca, bonitas piernas, la pompi bastante paradita y unos pechos talla [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Antes de comenzar a platicarles quiero decirles que yo nunca pensé en hacer algo parecido y bueno es algo que quiero comentarles, actualmente tengo 31 años de edad muy bien puestos creo yo, pues si no soy una Venus tengo lo mío, simpática, piel blanca, bonitas piernas, la pompi bastante paradita y unos pechos talla 36 C, redonditos y con un pezón grande y rosado.</p>
<p>Resulta que en los últimos dos meses mi esposo por cuestiones de trabajo y de supervisión ha tenido que estar viajando constantemente al interior del país, por lo que nuestras relaciones íntimas se han visto afectadas de manera significativa pues los días que él está en la ciudad, o está cansado y sólo siento que lo hacemos por compromiso o está trabajando hasta ya altas horas de la noche preparando sus informes de los avances para la dirección de su empresa, por lo que me he sentido muy relegada, sucede que en mi trabajo decidieron hacer una posada, fiesta, parrillada o como se le pueda llamar y acordamos vernos en un fin de semana, yo al principio en verdad no tenía la intención de asistir pues me sentía un tanto deprimida, pero al final y a insistencia de mis compañeros e incluso de mi esposo que me decía que asistiera y me divirtiera un poco, pues para variar él tenía que salir por su trabajo y no podría acompañarme, por lo que finalmente llegó el día y pensé en tratar de verme bonita pues he leído que una se siente como se ve y olvidarme un poco de todo y divertirme, por lo que me puse una falda de color gris arriba de la rodilla con pequeñas aberturas en cada una de las piernas, sandalias de tacón y de tiritas, sin medias, una blusa de tirantes gris pegadita, el saco que es juego de la falda, mi ropa interior consistía en un Wonderbra que casi no acostumbro ponerme porque quien los conoce sabe que hace que se vean aún más grandes los pechos, un mini bikini de los que regularmente uso que casi siempre se me mete entre mis redonditas pompis, ambos de color blanco, poquita pintura y unas gotas de perfume</p>
<p>Bueno pues llegué a la fiesta y ahí estaba, comimos y después de eso empezaron a correr las cervezas y los tequilas, para esto en esa ocasión estaba en la reunión un amigo del anfitrión, de estatura pues como de 1.67 m, morenito y bastante simpático y de apariencia muy agradable, de nombre Edgar (de hecho no puedo negar que me gustó), aunque obviamente no pensé llegar a nada, empezamos a bailar y yo ya con la euforia de la bebida empecé a bailar más sensual, al principio inocentemente y después ya no tanto pues veía la cara que ponían mis compañeros y más cuando él en un momento estando bailando me dijo en voz baja que me movía riquísimo a lo que yo me sonreí, así pasamos un rato más en el que yo bailaba con él y él de vez en vez me siguió diciendo cosas, como que si así me movía siempre y yo coquetamente me reía o le hacía movimientos con la cabeza en señal de que era correcta su apreciación, finalmente decidí retirarme pues ya había caído la noche y comenzaba a enfriar más de la cuenta para seguir a la intemperie, Edgar se ofreció a llevarme y yo en verdad no quería pues no me atrevía a dar a notar que me salía con el, más en mi condición de casada, por lo que él insistió en que si yo lo deseaba podía dejarme sobre tlalpan en cualquier estación del metro, finalmente ya en el auto él siguió halagando el cómo me movía y en un momento empezó a ser más audaz pues me decía que si sería cierto el dicho de que si así como lo mueves lo bates qué sabroso chocolate, y yo bueno sólo me sonreía provocativamente, en un semáforo Edgar sin decirme nada se acercó a mí y me besó muy apasionadamente, y rápidamente bajó su mano a mis senos y los acarició por sobre mi blusa, inclusive pellizcándome los pezones por encima de la tela, esto inmediatamente me excitó y no paramos hasta que los coches de atrás comenzaron a tocarnos el claxon, así seguimos él me abrazó y yo me recosté en su hombro, él con una de sus manos conducía y con la otra la llevaba sobre mi hombro acariciando mi pecho, yo en verdad me sentía muy desinhibida por el alcohol y la excitación por lo que mi mano empezó a subir por su pierna y después encima de su pene. Ahí quedé agradablemente sorprendida, pues pude sentir las dimensiones de su pene, que a mi parecer inclusive consideré sorprendente que una persona no tan alta lo pudiera tener tan grande y gordo, como podía sentir en mi mano, después de esto ya sin decirme nada condujo el auto a un hotel de los muchos que hay por ahí, pagó la habitación y pidió condones y unas latas de cerveza y entramos a la habitación.<br />
<span id="more-167"></span><br />
En donde una vez adentro inmediatamente nos devoramos a besos, me bajó la blusa por los hombros y sacó mis pechos por encima de mi sostén y me dio una chupada de pechos exquisita, mientras yo desabotoné su camisa y mis manos acariciaban su espalda, después zafé su cinturón y saqué su pene de su molesta prisión y lo acariciaba muy excitada él me bajó la falda y me recostó en la orilla de la cama y fue besando mis pechos, mi abdomen, mis piernas y después haciendo a un lado mi bikini comenzó a meterme la lengua en mi vagina, chupando mi clítoris o metiéndome la lengua en el ano, mientras yo sentía como un calorcito muy agradable e intenso me llegaba a mi cara y la sentía enrojecerse, mientras yo lo tomaba de la cabeza y lo restregaba más contra mi entrepierna, entonces él se subió y me dejó a la altura de mi boca su rico pene, el que inmediatamente me lo llevé a la boca y se lo chupé lo más que pude pues no me cabía todo, le chupé los testículos uno por uno y el inicio de su ano regresándole el favor mientras ambos emitíamos gemiditos de placer.</p>
<p>Después de esto él se incorporó y me levantó las piernas por sobre sus hombros y me dijo &#8220;ahora sí mamasita te la vas a comer todita&#8221;, me colocó la punta de su pene en la entrada de mi vagina y comenzó a restregármela en mis labios vaginales y en mi clítoris lo que aumentó aún más el fluido de mi lubricación y me hizo también sentir más ansiedad por sentirlo dentro de mí por lo que yo le pedía que ya me lo metiera, él no me hizo esperar más y me la empezó a meter poco a poco hasta que puede sentir el final de su grueso pene dentro de mí, me tomó de los costados de mis caderas y empezó a entrar y salir dentro de mí, mientras me ayudaba con sus manos a que yo me moviera hacia los lados suavemente de un extremo a otro, y así tuve mi primer orgasmo, después sin sacármelo me hizo pasar mis dos piernas hacia un lado y siguió entrando y saliendo, mientras trataba de chuparme los pechos, después yo me giré y quedé completamente boca abajo y él acercó una almohada y me la colocó debajo de mi vientre con lo que dejaba más paradita mi pompi y dejaba expuesta mi vagina para seguirme penetrando, mientras pasaba una de sus manos por debajo de mi vientre y me acariciaba el clítoris y la otra de sus manos la subió a mi pecho y me pellizcaba suavemente los pezones, todo esto sin dejar de penetrarme, entonces llegué a otro orgasmo y él me inundo mi vagina la cual podía sentir cada uno de los manguerazos que él descargaba dentro de mí&#8230; mmmmmm, mientras yo le movía melosamente mis caderas en su pene, así nos quedamos unos momentos sin que él se saliera de mí besándome la espalda y acariciándome las caderas desde atrás.</p>
<p>Pasado unos momentos, él acercó las bebidas y nos recostamos, mientras comentábamos que no nos dio tiempo ni de pensar en los condones, y nos besábamos y acariciábamos, no pasó mucho tiempo en esas circunstancias cuando sentí que él ya estaba listo de nuevo pues podía sentir su pene ya muy dispuesto, por lo que entonces tomándole el pene me subí en él y poco a poco me lo fui metiendo hasta desaparecerlo por completo estuve unos momentos en mi ir y venir mientras él me chupaba deliciosamente los senos y después me incorporé en cuclillas y seguí dándome de sentonsitos de lo lindo, mientras una de mis manos la pasé por atrás de mi pierna y le acariciaba los testículos hasta que caí en otro orgasmo más, él se incorporó de manera que quedamos de frente, él besándome los pechos y yo encima de su pene moviéndome de un lado a otro, me tomó de los hombros y sin sacármela se colocó de tal manera que ahora era él, el que estaba encima de mí metiéndomelo frenéticamente, muy rápido, mientras yo me juntaba los pechos ofeciéndoselos para que él me los chupara, cuando él sintió que estaba por terminar me la sacó y puso su pene entre mis pechos y comenzó a masturbarse con ellos mientras yo trataba de meter en mi boca todo el pedazo que sobresalía de mis senos y así pude sentir cómo empezó a venirse en mi boca, por lo que yo seguí chupándoselo hasta que se lo dejé completamente limpiesito y veía como él se retorcía de placer&#8230; mmmmm</p>
<p>Después de un rato más de besarnos y acariciarnos le pedí que nos fuéramos, no sin antes intercambiar teléfonos y hacerle prometer que no le contaría a mi compañero del trabajo de lo de nosotros, me fue a dejar cerca de la casa y ahí nos despedimos, acordamos volver a vernos más adelante, al día siguiente llegó mi esposo y me dijo que le daba mucha pena tenerme tan olvidada y que trataría de hacerlo con menos frecuencia, por lo que yo le dije que por mí en verdad no se preocupara y que sabía que él lo hacía por nuestro bien, entonces me besó y me dijo que por eso me quería por comprensiva.</p>
<p>Bueno espero les haya gustado mi historia y me escriban dándome sus comentarios tanto mujeres como hombres. </p>
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		<title>Martha</title>
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		<pubDate>Sat, 01 Oct 2011 10:10:34 +0000</pubDate>
		<dc:creator>admin</dc:creator>
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		<description><![CDATA[Nunca creí que me pudiera pasar esto, la verdad es que siempre fui un poco tímido con las mujeres y no me distinguí nunca por mi capacidad de ligar pareja, más bien me costaba trabajo así que procuraba cuidarlas para que me duraran el mayor tiempo posible, así finalmente me terminé casando. Esto que les [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Nunca creí que me pudiera pasar esto, la verdad es que siempre fui un poco tímido con las mujeres y no me distinguí nunca por mi capacidad de ligar pareja, más bien me costaba trabajo así que procuraba cuidarlas para que me duraran el mayor tiempo posible, así finalmente me terminé casando.</p>
<p>Esto que les voy a platicar me ocurrió después de 8 años de matrimonio y yo no sé si fue un regalo de algún ser superior, pero la fantasía que siempre tuve de repente estaba a mi alcance, así fue como sucedió.</p>
<p>En mi ciudad el tráfico es característico y sobre todo por las mañanas cuando concurrimos todos los que vamos a trabajar con aquellos que tienen que ir a sus respectivas escuelas, en mi rutina, tenía que atravesar todos los días la misma ruta, de mi hogar a mi oficina. Tanto la recorría y sumido en el mismo tráfico que aprendí a buscar formas de entretenerme y me dedicaba a ver a la gente, de tanto que los veía empecé a reconocerlos ya sea por sus coches o por ellos mismos. </p>
<p>Un día la vi a ella, me llamó la atención su personalidad, como muy llamativa, no sé, tenía una especie de imán que te hacía voltear a verla, tenía una larga cabellera muy brillante, unos grandes y carnosos labios, más tarde me di cuenta de que resguardaban una hermosísima sonrisa.</p>
<p>En una de tantas ocasiones, de repente ella me volteó a ver y no sé qué me pasó pero me encantó. A partir de ahí mi rutina cambió, todo se centraba en volverla a ver. Cuando finalmente sucedió ya que no siempre coincidíamos en horarios y yo no sabía dónde era que se incorporaba a la ruta, no lo dudé y en cuanto me volteó a ver de nuevo la saludé. No sé por qué lo hice, fue un impulso, lo mejor vino cuando ella correspondió a mi saludo y me sonrió.<br />
<span id="more-169"></span><br />
Así transcurrieron mis mañanas durante un tiempo. Un día, me bajé de mi coche aprovechando el tráfico y le di mi tarjeta de presentación la cual traía a la mano por si de casualidad me topaba con ella. Llegué a mi oficina y no la pude apartar de mi mente por un buen tiempo.</p>
<p>Al día siguiente que llegué encontré un mensaje en mi contestadora, diciéndome que era ella que le gustaría que le devolviera la llamada, inclusive me encontré un e-mail de su parte. ¡No lo podía creer! ¿Qué hacía yo ahí ligando con una hermosa rubia? Soy un hombre casado y no sabía qué hacer, pero la verdad era que ella me encantaba.</p>
<p>En cuanto pude me puse en contacto con ella e inicié una relación extraña, llamadas rápidas para saludarnos, mensajes a través del e-mail, intercambio de bromas por el correo electrónico y poco a poco fueron subiendo las cosas de tono, de repente ya teníamos un intercambio muy íntimo. Ya no pude más y la invité a salir. En realidad nunca nos habíamos visto fuera de nuestros autos, no sabía bien cómo era, ya que la foto que me envió no dejaba ver bien cómo era. Nos citamos y pasé por ella a su oficina, yo inventé un cuento en mi casa y me preparé a recogerla.</p>
<p>Estaba esperando afuera de su oficina cuando la vi dirigirse hacia mi coche y no lo podía creer. Se veía hermosa, no iba con su uniforme habitual de trabajo, sino con una minifalda cortísima, una blusa tipo top escotada y una chamarra de piel negra. Se veía muy rebelde y muy sexy, tenía un cuerpo espectacular, me había platicado que se había ido de vacaciones así que tenía un tono de piel bronceado que hacía resaltar aún más su adorable sonrisa. Yo no podía creer lo que me estaba pasando, por el tono caliente que habían adquirido nuestras conversaciones yo tenía la esperanza de poder tener un contacto íntimo con ella, pero no podía estar seguro.</p>
<p>Fuimos a un bar cercano a su oficina y estuvimos un largo rato platicando de mil cosas. Ella me habló de su vida personal con una confianza que no me podía creer, me habló de los problemas que tuvo con su exmarido y de cómo había estado en peligro de perder su vida. Esto me hizo entender el por qué de su alegría de vivir y su energía que me llenaba todo. Mientras seguía avanzando la charla, se quitó la chamarra y pude ver el volumen de sus senos, Dios mío, ¡eran enormes! Esto era un sueño hecho realidad. Su escote dejaba ver lo que me esperaba si todo marchaba bien. </p>
<p>No es por nada, pero no estoy acostumbrado a una mujer así, alegre viva, apasionada. Se le notaba a leguas. Su forma extrovertida, su deslumbrante personalidad, su forma de vestir y su impresionante cuerpo, estaban llamando poderosamente la atención de los pocos concurrentes en el Bar. Inclusive la muchacha que estaba sentada frente a nosotros y que seguramente alguien había dejado plantada. Estoy seguro de que se sentía incómoda frente a la gran mujer que yo tenía a mi lado.</p>
<p>Yo no sabía como proceder, parecía que había &#8220;química&#8221; entre nosotros. En un momento dado y después de dos copas de tequila de cada uno, ella se excusó para ir al tocador de damas. Cuando regresó, nos quedamos viendo y no lo pude evitar por mas tiempo nos besamos apasionadamente. La forma en la que me correspondió me indicó claramente que ella esta dispuesta a compartir conmigo algo más. Ese beso duró tanto que no me importó que el mesero y los demás parroquianos nos estuvieran viendo cuando yo ya había deslizado mis dedos por encima de su escote sintiendo sus deliciosos y enormes pechos. Ella no dijo nada así que me adentré dentro de su brassiere hasta que logré tener entre mis dedos a sus muy duros pezones. Todo esto en el bar. Pronto con mi otra mano comencé a acariciar sus piernas que se sentían suaves como seda, a pesar de no usar medias de ningún tipo, gracias al color que tenía por su bronceado, subí por dentro de su corta falda y no dijo nada solo emitió unos gemidos que no dejaban lugar a dudas, estaba tan excitada como yo.</p>
<p>Ya sin pudor alguno le pedí que fuéramos a algún otro lado, ella me confesó no estar segura de hacer lo correcto debido a mi situación de casado, pero le pedí que me diera la oportunidad de estar con ella, que lo necesitaba ansioso y que dejáramos pasar las cosas hasta ver a donde podrían llegar, sin insistir mucho aceptó. Cuando íbamos camino al estacionamiento, no podía dejar de pensar en lo afortunado que era y en lo que me estaba pasando. Iba a ser infiel en forma. Era una relación que había trabajado, a la que le había dedicado tiempo, en la que tenía muchas ilusiones puestas, si esto no era infidelidad no se que otra cosa podría ser. </p>
<p>Ya en el coche, no besamos como locos y acordamos ir a un hotel cercano, el poco tiempo que estuvimos en el coche fue suficiente para volver a tener sus pechos entre mis manos, inclusive pude verlos al bajar un poco su tipo hasta tener al descubierto uno de sus deliciosos y carnosos pezones, ella por su parte ya había estado masajeando mi miembro y yo no podía más. Sus piernas muy cerca de mí ya estaban totalmente a mi vista y cuando tenía una mano libre, lo primero que hacía era deslizarse hacia ellas y más arriba.</p>
<p>Cuando finalmente entramos en el hotel ya estábamos a mil los dos. En el elevador nos volvimos a meter mano y cuando llegamos al cuarto, fueron escasos segundos los que duraron nuestras ropas puestas. Ella fue la primera en estar desnuda, yo no podía aguantar más el hecho de ver a una mujer así, tan cerca de mí, tan entregada, tan complaciente, por un lado dudé porque no quería quitarle su ropa interior ya que se veía tan impresionante vestida así con esa ropa tan sexy, pero en mi beneficio fue que decidí quitársela y cuando finalmente liberé sus senos, me volvía loco. Hacía mucho que no estaba con una mujer que disfrutara tanto placer al sentir sus senos masajeados. Cada vez que llevaba mis labios a ellos ella gemía riquísimo, se veía que en realidad le gustaba. Pensé en que suerte de mujer, teniendo esos senos, y disfrutar tanto con ellos, ahora me explicaba por qué mi mujer odiaba tanto sus pequeñas tetitas, al grado de no dejarme tocarlas. </p>
<p>Esta maravilla que estaba en mis brazos, me demostraba con hechos que estaba disfrutando al máximo. Cuando ella estaba ya totalmente desnuda así que no era muy caballeroso de mi parte el permanecer vestido. Ella me ayudó un poco, no sabía como quitar la corbata de un hombre, pero por lo demás hizo un buen trabajo. Yo estaba ya totalmente erecto, cuando mi miembro quedó al descubierto no sé si le impresionó o no, no voy a poner como en muchas historias que he leído que mide treinta centímetros y que es ancho como una botella, creo que es bastante normal, sólo que muy limpio y bien formado, pero ella lo tomó con cariño y lo acarició como si en ello se le fuera la vida.</p>
<p>Estuvimos acariciándonos un rato, no sé cuánto pero era delicioso. Posiblemente les sea difícil de creer, pero a mis 35 años nunca había tenido sexo oral satisfactorio en mi vida. Las mujeres que habían estado a mi lado o eran tan mojigatas (incluyendo mi esposa) o tan poco apetecibles que nunca había podido llegar a saborear en forma los jugos deliciosos que una mujer puede ofrecer cuando está tan excitada como lo estaba ella. Me perdí en su vagina, lamí como no lo había hecho nunca de su concha deliciosa a su ano, de ida de y de vuelta. Metí mi lengua hasta donde pude en todas partes, estaba disfrutando de verdad todo esto, mordía su clítoris, ella se revolcaba, era una locura. De repente sus gemidos se intensificaron , más , más, ahora gritaba y de repente se vino.</p>
<p>Yo lo había hecho, yo solo, con mi lengua y mis labios, habíamos logrado que una reina como esta, una diosa sensual como ella, se viniera en mi boca. Definitivamente tenía que ser un sueño. Nos abrazamos de nuevo, nos besamos, ella probó su propia miel de mis labios, volví a sus pechos, ahora le pedí que me ayudara, que los chupara conmigo, al principio no le gustó la idea. No se si lo había hecho antes pero después se veía que lo disfrutaba. Tal vez porque al mismo tiempo nos besábamos e intercambiábamos lenguas. </p>
<p>Por fin la penetré, era delicioso tan caliente, al principio poco a poco después más fuerte, quería oírla gritar, hacer ruidos, era para mi importante sentirla viva en mis brazos. Nunca me pidió parar ni nada parecido, aceptó todo lo que le hice. Cambiamos de posición una y otra vez, de repente tenía sus piernas en mis hombros y veía como sus deliciosos senos se apretaban contra ella, como sus ojos dejaban ver claramente que disfrutaba. No lo habíamos pensado, pero no me había puesto ninguna protección. Un poco tarde nos dimos cuenta pero ya no podíamos parar. Lo más que pude hacer fue que cuando finalmente alcanzamos el orgasmo juntos, me salí de ella y mandé chorros por todo su cuerpo, algunos cayeron en sus senos. Fue una explosión, fue delicioso, la forma en la que se movía, como hacía para proporcionarse más placer, sin miedo a disfrutar, sin ningún remordimiento ni prejuicio, sólo gozando del momento tanto como yo, sólo usándome tanto como yo a ella. No nos quedamos a deber nada.</p>
<p>Encendí un puro y ella un cigarro, platicamos, le dije lo mucho que había disfrutado y lo muy agradecido que estaba. Entre plática y plática la excitación volvió. Ahora ella se apoderó con su boca de mi miembro y gocé de verdad con eso, nunca dijo, qué asco o me preguntó si eso ya era suficiente, no nada parecido. Al contrario disfrutaba con mi pito en si boca, hasta el fondo, luego mis bolas como si fueran de helado, aunque en realidad estaban hirviendo, ¡de ahí a mi culo! Eso si era el colmo, ¡me estaban comiendo el culo! Esto era el paraíso. Se notaba que estaba ansiosa por hacerme gozar, ahora me tocaba a mí y ella estaba a cargo de eso.</p>
<p>Después de un rato de estarme aguantando me tocó de nuevo mi turno y disfruté de nuevo de su néctar, lamí esa fruta preciosa por un rato, pero me entró la curiosidad de si podría hacer realidad mi mayor fantasía la de coger por el culo. Empecé a mamar de nuevo su oscuro y arrugadito sitio y poco a poco fui metiendo un dedo, ella no protestó pero tampoco se vio encantada, le pedí permiso pero me pidió que lo hiciéramos en otro momento, que no le gustaba mucho la idea. No se pudo pero eso deja la posibilidad a una aventura más adelante.</p>
<p>Ahora con un poco más de conciencia decidí ponerme un condón, e hicimos el amor por un largo rato más hasta que finalmente se vino de nuevo. Lo que me encantó en esta ocasión fue que me preguntó como me gustaba más a mí. Le dije que de perrito y de inmediato me pidió que se lo hiciera así, disfruté muchísimo y ahora si pudimos terminar juntos en una venida fantástica.</p>
<p>Después de esto descansamos un poco, nos aseamos lo suficiente, nos vestimos y salimos del hotel. </p>
<p>Unos días después tuve otro encuentro maravilloso con esta mujer que tal vez les cuente después. Ahora hace ya varios días que no la veo y no sé si sea porque tengo mucho miedo de terminar de enamorarme de ella o que finalmente me de cuenta de que mi matrimonio no me deja nada en el terreno sexual y termine por derrumbarse. El caso es que ahora no la llamo más ni ella a mí. No sé si lo nuestro ya terminó, sólo sé que ella me hizo sentir como un hombre de verdad y que se lo agradezco mucho.</p>
<p>Por cierto esta linda mujer de la que me estoy enamorando se llama Martha. </p>
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		<title>Mariela</title>
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		<pubDate>Wed, 28 Sep 2011 10:09:41 +0000</pubDate>
		<dc:creator>admin</dc:creator>
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		<description><![CDATA[Mi nombre es Ariel, tengo 36 años y estoy casado con Fabiana de 33,desde hace 14 años. Como la mayoría de los matrimonios luego de algún tiempo de casados caímos en la famosa rutina sexual de la cual se sale solamente con mucha imaginación. Al igual que la mayoría, comenzamos a contarnos nuestras fantasías y [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Mi nombre es Ariel, tengo 36 años y estoy casado con Fabiana de 33,desde hace 14 años. </p>
<p>Como la mayoría de los matrimonios luego de algún tiempo de casados caímos en la famosa rutina sexual de la cual se sale solamente con mucha imaginación. Al igual que la mayoría, comenzamos a contarnos nuestras fantasías y al poco tiempo nuestra relación comenzó a cambiar. Ya no era tan aburrido llegar a la cama. Cada día que pasaba nos íbamos haciendo los ratones con diferentes fantasías, hasta que un día se me dio lo que nunca pensé que se me iba a dar. Fabiana es una latina tan apasionada como ratonera, con unas curvas bastante marcadas a pesar de haberme dado dos hijos.</p>
<p>Por medio de avisos en diferentes revistas del tema nos encontramos con una pareja similar a la nuestra con las mismas fantasías: un encuentro de a cuatro para ver que se daba. El hecho de estar tomando un café con una pareja no hubiera significado nada especial de no ser por el erotismo reinante en las miradas de ellas.</p>
<p>No tardé demasiado en darme cuenta que estábamos a punto de cruzar la barrera tan erroneamente temida por nosotros. Mariela era una morocha de 35 años muy apetecible a simple vista.</p>
<p>Luego de unos minutos de entrada en confianza nos encontrábamos hablando de sexo como si nos conociéramos de toda la vida. Nos decidimos y poniendo como limite por el momento que no hubiera intercambio porque ellas todavía no estaban preparadas para compartir a sus parejas. La experiencia fue maravillosa solo que me hubiera gustado avanzar un poco mas en ella, pero por ser la primera vez preferí no apurar la situación.<br />
<span id="more-171"></span><br />
Nos fuimos del hotel con el sabor de haber vivido algo espectacular en un clima de mucho erotismo. Luego de unos días grande fue mi sorpresa cuando sonó mi celular y del otro lado una voz femenina desconocida para mi me dice: hola soy Mariela, mi cabeza ya empezaba a ponerse a mil. Al cabo de unos minutos de contarnos los comentarios mutuos de aquel encuentro me anime y le confesé que me hubiera gustado poder tener algo mas con ella y para mayor sorpresa me contesto que ese era realmente el motivo de su llamada. Me contó que en realidad la que estaba decidida al intercambio era ella y no su marido y que como veía que iba a ser muy difícil convencerlo se habia decidido a llamarme. No tardé en intentar un encuentro inmediato pero con mucho atino me dijo que prefería que fuera más preparado para no tener que estar poco tiempo en caso de pasarla bien. Fue así como después de una semana me volvió a llamar y me dijo que Oscar(su esposo) se iría el fin de semana de pesca con unos amigos y que con la excusa que en esa fecha seguramente le vendría el periodo que tanto molesta en esos casos prefería quedarse en casa de su madre con los chicos. Por mi parte le dije a Fabiana que el viernes me tocaba guardia en el hospital donde trabajo y así tendríamos la noche entera para dar rienda suelta a lo que tanto habíamos deseado ambos y nuestras respectivas parejas no estaban dispuestas a regalarnos.</p>
<p>Nos encontramos en un pub del centro de la ciudad(somos de buenos aires)y tras una breve charla decidimos pagar la cuenta y partir rumbo a la lujuria total.</p>
<p>Primero fuimos a un lugar que se llama EL GUINDADO muy conocido en la ciudad que vendría a ser algo así como villa cariño, un lugar preparado para que las parejas en su vehículo disfruten mientras otros desde sus coches están en la misma. Luego de una hora en el lugar fuimos al hotel que habíamos estado los cuatro y pedimos la misma habitación(venganza).El fuego que salía de nuestros cuerpos solo se apaciguaba por unos instantes cuando descansábamos y bebiámos un champán que a decir verdad duro toda la noche ya que no nos dimos mucho tiempo para descansar. Cuando nos quisimos acordar ya eran las 8 de la mañana y como dos adolecentes que vuelven a sus casas sin tener que darle explicaciones a nadie emprendimos el regreso prometiéndonos repetir la maravillosa experiencia vivida minutos antes.</p>
<p>Quiero aclarar que mi intención no fue la de engañar a mi esposa, solo que Mariela fue mucho mas fuerte que yo y&#8230;&#8230;&#8230; </p>
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		<title>El ingenuo y su mejor amiga</title>
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		<pubDate>Sun, 25 Sep 2011 10:08:30 +0000</pubDate>
		<dc:creator>admin</dc:creator>
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		<description><![CDATA[Descolgué el auricular como lo hago tantas veces durante el día. Y escucho una agradable voz que tenía tiempo de no oír, &#8220;Hola&#8221;. Era Madga, mi mejor amiga . Después del consabido saludo entre ambos, escucho el motivo de su llamada: &#8220;Necesito verte pues no nos hemos visto desde hace varios meses y tengo tanto [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Descolgué el auricular como lo hago tantas veces durante el día. Y escucho una agradable voz que tenía tiempo de no oír, &#8220;Hola&#8221;. Era Madga, mi mejor amiga . Después del consabido saludo entre ambos, escucho el motivo de su llamada: &#8220;Necesito verte pues no nos hemos visto desde hace varios meses y tengo tanto que platicarte&#8221;. Noto un poco preocupada su voz, así que pregunté: &#8220;¿Pasa algo?, y me dices, &#8220;prefiero comentártelo en persona.&#8221; . A lo que te respondí: &#8220;Ok, si quieres hoy en la tarde, ¿llevarás a tu bebé?. y me dices: &#8221; No, está con mi suegra y se quedará con ella hasta en la noche que lleguemos por él, además ella casi nunca lo ve, y ahorita está feliz con él, como vive fuera de Mexico&#8221;. A lo que te dije: &#8220;Está mejor, así podremos platicar más a gusto. ¿Te parece bien en el mismo cafecito de siempre?&#8221;. &#8220;Muy bien, a las 7:30 pm. Te veo ahí&#8221;, &#8220;¿Puedes llegar en metro allá? No lleves tu carro. Yo después te doy un aventón de regreso.¿ok?&#8221;&#8230; &#8220;Muy bien, ahí nos vemos.&#8221; Después de colgar estuve pensando qué sería lo que le pasaría. No dejaba de pensar inocentemente en su tono de voz, su preocupación, pero también los ratos que pasamos juntos platicando en plan sano, así fue hasta que ella se casó con un tipo atractivo pero muy mujeriego, del que quedó embarazada, y perdió su trabajo por culpa de las estúpidas políticas actuales de muchas empresas de correr a las mujeres que se embarazan que tienen poco tiempo trabajando. Así que saliendo de la oficina me dirigí a nuestro lugar de reunión: un pequeño café a espaldas de una tienda grande. Entré y ya estaba ella en una mesita del fondo. Debo reconocer que no la había visto en varios meses, así que la noté algo delgada, ya más madura pues pasa de los 35, pero singularmente hermosa y atractiva, diferente a muchas mujeres, siempre me gustó pero prefería conservarla como amiga, de hecho ella me lo hizo saber una vez que me atreví a decirle que quería que fuéramos algo más que amigos, me dijo que me quería como un hermano, así que no le insistí más sobre el asunto, Déjenme describirla: Ojos rasgados como japonesa, bajita de pelo negro piernas delgadas, manos pequeñas con las uñas cortas, un par de hermosos y grandes senos redondos, los cuales en una ocasión pude admirar sus pezones, pues no llevaba brassiere. Iba vestida con una blusa de colores satinada medio abierta, con una falda corta de lana que dejaba ver sus blancas y lisas piernas, pegada al cuerpo color morado al igual que el saco. Por lo que me acerqué y la saludé de beso con el mismo calor que si me hubiera ausentado media hora antes. Pedimos una bebida con licor y estuvimos charlando un ratito de trivialidades hasta que le pregunté si le pasaba algo malo, y me dijo que su marido varias cosas: que su marido es muy egoísta, que a veces no llega a su casa en la noche, que hacen el amor casi por compromiso, te platico esto porque a ti te tengo mucha confianza. etc. en suma ya después de 2 años de vivir juntos, él ya se empezaba a aburrir pues sé que ella tiene un carácter fuerte. Así que le dije que se tranquilizara, que a veces son así las parejas, además le recordé que para qué se casó con un tipo tan mujeriego etc&#8230; etc. Pedimos otra bebida igual y supongo ella necesitaba desahogarse, sacar lo que tenía por dentro. Se empezó a marear un poco, desabrocha su blusa y me susurra al oído: &#8221; Si supieras cómo me siento.&#8221;, a lo que le dije: &#8221; me imagino&#8221;. Pero o era yo muy ingenuo o muy inocente, pues no le capté de momento lo que me insinuaba. Me dice ya vámonos y pensé dentro de mí: &#8220;pero aún es temprano&#8221;, pero como siempre he sido respetuoso pues simplemente pedí la cuenta y nos dirigimos a su carro. Como noté que se había mareado un poco le pregunto si puede manejar, y ella me dice. &#8220;Claro que sí, se exactamente a donde voy.&#8221; así que subimos y nos vamos, ella no sé si a propósito al subir al auto se queda su falda más levantada dejándome ver sus hermosas piernas y casi me deja ver su sexo, se desabotona su blusa y pude ver casi medio seno, los cuales debo reconocer siempre me han gustado. Así que le digo: &#8220;¿En qué estación del metro me dejarás?&#8221;, y ella me dice ya verás, pero hazme un favor deteniendo el auto, ponte un antifaz que tengo en la guantera que uso para poder dormir, descansa y no te lo quites, yo te diré cuando lleguemos.&#8221; Así que inocentemente lo hice me puse el antifaz y no sabía a dónde nos dirigíamos, pero le tengo confianza, así que no le di mayor importancia. Pude advertir sin embargo que el recorrido era corto y que el auto subió algo así como una rampa y se detiene, a lo que pregunto: &#8220;¿ya llegamos?&#8221; y me dice: &#8220;Aun no, déjame echar gasolina&#8221;, le digo: &#8220;déjame ayudarte, a lo que dice: &#8220;No, quédate aquí y No te quites el antifaz&#8221;. Tardó no más de 3 minutos y sube de nuevo al carro, debo reconocer que se me hacía extraño lo que estaba pasando, pues nunca había actuado ella de esa forma, pero no le tenía desconfianza.. Pude advertir pese a no ver nada que el carro había entrado a algo así como un garaje, pues se había cerrado una puerta detrás de nosotros. Así que ya no pude más y le digo: ¿Qué pasa?, ¿en dónde estamos?. A lo que me dice: &#8220;tranquilízate, como tu me decías, yo te abriré la puerta y te llevaré a donde quiero que vayamos, pero aún no te quites el antifaz.&#8221; A lo que accedí, aunque dentro de mí ya sentía cierta preocupación, pues yo sabía que no le caía bien a su marido. Abre con una llave una puerta, y me mete a una habitación, olía como a pino y había música ambiental, y me sienta en algo que creí era un sofá, pero muy suave, y le digo: &#8220;¿Qué pasó, ya me puedo quitar esto?, me dice: &#8220;Calma, sólo dame un minuto para ponerme más cómoda&#8221;. &#8220;¿¿¿Más comoda???&#8221; , no te entiendo. Así que me dice: ya te lo puedes quitar. Me lo quito y cual sería mi sorpresa, estábamos en una habitación de un hotel, y estaba yo sentado en una amplia y cómoda cama, que tenía un enorme espejo en el techo. Pero lo que más me sorprendió fue verla a ella solo en ropa interior, llevando una tanga de encaje negro que me permitía ver a través de ella una amplia matita de vellos negros en forma de triángulo, medias oscuras con ligueros, además de un brassier negro semitransparente también de encaje, que me permitía apreciar sus enormes y hermosos senos, además de sus pezones oscuros, estaba regalándome la más encantadora de sus sonrisas. Así que un tanto impresionado y un mucho sorprendido le pregunto: &#8220;Pero ¿qué es lo que te está pasando?, ¿Para qué me has traído aquí?, ¿De qué se trata esto? ¿Por qué estás vestida así? ¿Quieres que tu marido se entere?. <span id="more-173"></span>Se acerca a mí sensualmente y pone su mano en mi boca diciendo: &#8220;Tranquilo, no es necesario que te explique el por qué de mi actitud de hoy hacia ti, las palabras sobran querido&#8221;. Al mismo tiempo que retira su mano y me besa suavemente en la boca, lo cual me agrada pues sus labios se sienten cálidos y húmedos y como nunca había estado con ella en ese plan pues solamente me dejé llevar por sus riendas. Me levanta y pone sus brazos alrededor de mi cintura mientras nos fundimos en cálido abrazo, sin dejar de besarnos lamiendo nuestras lenguas, cerrando los ojos, ahora siento que sus manos desabotonan mi camisa tratando de quitármela, lo logra y empieza a quitarme el cinturón desabotonando mi pantalón, me siento nuevamente en la cama para que ella pueda quitarme el pantalón y los zapatos, así que los dos quedamos en ropa interior. Llevaba yo un bikini así que continuamos con nuestro erótico juego pero ya acostados en la cama, delicadamente acaricié los pezones de ella que ya empezaban a endurecerse, mientras ella seguía acariciando mi pecho, recorriendo mis vellos con sus deditos. Ahora mis manos desabrochan su brasiere por detrás y dejan totalmente al descubierto sus enormes y lindas tetas que tanto me han atraído y que hasta hoy pudieron ser mías. Con avidez las empecé a saborear desde la punta de sus negros pezones con movimientos circulares de mi lengua, apretándolas suavemente, lo que le hizo producir unos gemidos a mi amiguita. Un gran rato me mantuve así saboreándolas, así que cuando sus gemidos aumentaban de volumen, dirigí una de mis manos hacia abajo y pude sentir algo de humedad a través de la tela transparente de su tanga. ¡Se había venido con sólo mis caricias a sus tetas! así que las dejé para al trato y empiezo a recorrer con mis labios su abdomen, hacia abajo, hasta llegar a su matita de musgo, la beso suavemente por fuera de la tanga y la empiezo a quitar suavemente mientras saboreo ese aroma a sexo tan cerca de mi cara. Ahora mis labios y mi lengua recorren esa mata de vellos lacios negros, los apartan suavemente de un lado a otro, peinándolos hasta que terminan mojados por la saliva de mi lengua&#8230; la cual ahora se desliza suavemente hacia abajo, encontrando ese pequeño botoncito rosa y mojadito que es su clítoris. Pequeñas lamidas a esa linda cabecita roja ponen a mi amiga a cien por hora que ya grita mas fuerte: ¡¡¡ AAAAHH!!!. mi lengua encuentra esos labios externos morenos abiertos y esos internos color rosa abiertos como pétalos y los saborean con frenesí, siento como ella arquea sus caderas dirigiéndolas hacia mí, como si quisiera que entrara toda mi cara dentro de ella. Súbitamente siento que me moja toda la cara, escurre líquido calientito y transparente hasta mi barbilla, lo bebo con avidez, está rico.¡¡¡Se ha venido nuevamente, ahora en mi cara!!! Alzo la cara para ver la cara de placer de mi amiguita, que está sonriendo y con los ojos en blanco. La vuelvo a besar con suavidad, ahora ella me besa desde mi pecho, recorriendo con la lengua mi abdomen, hasta ver mi bikini con una punta sobresaliendo como una tienda de campaña y me lo quita. dejando al descubierto mi miembro ya erecto, lo toma entre sus manitas, me lo masturba de arriba abajo, es evidente que lo quiere más duro y erecto de lo que ya está. Ahora con una mano me lo aprieta desde la base, mientras con la otra me acaricia mis huevitos, así que su carita se acerca a la cabeza de mi verga que ya está roja y dura y la empieza a saborear como si fuera una paleta rica. Siento su lengua recorrerlo desde abajo hasta arriba, me lame mis huevos, lo que me hace dar un suspiro prolongado. Ya me la tiene bien mojada de su saliva desde abajo hasta arriba, así que siento cómo ahora me la empieza a mamar, sacando y metiéndola de su boca, lo que me hace gritar como poseído: &#8220;¡¡¡AAAHH, ASIIII!!!. Mi miembro moreno y ancho está rojo en todo su esplendor y está a punto de salir la primer gotita de su jugo, pues ya lleva ella como 10 minutos que me la está mamando frenéticamente. Ella parece darse cuenta que ya no resisto más y suspende su actividad que ya me tiene sudando y con los ojos en blanco. Ahora se hace a un lado y busca su bolso de mano, saca una bolsita que inmediatamente veo que son condones, abre uno y sin decir nada sonríe y se dirige nuevamente a mi erecto miembro. Veo que ella pone la punta del condón en la cabeza de mi verga, acerca su boca y tomando con destreza las orillas del condón lo coloca de un jalón hasta la base de mi miembro, mientras se ha tragado completamente mi miembro en su garganta. Yo solo alcanzo a musitar: &#8220;¡¡¡AAAH, Madgita, Madgita!!!&#8221; Así que después de esto la beso nuevamente y la recuesto en la cama, lentamente abro sus lindas piernas, empiezo a juguetear con la punta de mi miembro por todos los labios de su panocha rica, acariciando el clítoris, moviéndolo hacia su culito que me lo enseñaba, morenito, cerradito, se estremecía al acariciarlo con la punta de mi verga, ahora sin dejar de moverlo de un lado a otro introduzco la cabeza de mi miembro suavemente en la entrada de su cuevita húmeda y calientita, pero la vuelvo a sacar una y otra vez, quiero que ella esté a mil por hora con este juego, ella ya me pide a gritos. &#8220;¡¡¡YAAA METEMELA TODA!!!&#8221;. Sigo jugueteando con su rajadita de arriba abajo, a veces circularmente con la punta de mi verga cada vez metiéndola más, hasta que suavemente la introduzco hasta el fondo, siento que mis huevos chocan con sus nalgas. El placer que siento es indescriptible, sus labios se contraen y me la aprietan muy sabrosamente, no quisieran dejarla salir, la devoran, mmm, es cuando ya empiezo a moverme, mientras me acuesto encima de ella y la beso ardientemente, mientras me la bombeo, lentamente al principio y después más rápidamente. Ella mira arriba y sigue gritando, está viendo nuestra imagen reflejada en el espejo del techo, viendo como mis nalgas se mueven, a ratos mi verga sale completamente y entra de golpe hasta el fondo. Para no venirme, pues ya era mucha la presión que sentía. Ahora cambiamos de posición , ella se me monta y primero se acopla suavemente hasta el fondo, vuelve a mover sus caderas, dejándome ver el movimiento de sus hermosas tetotas de arriba a abajo y mi imagen reflejada en el espejo de la pared. Le digo que si ya está lista para que terminemos igual a lo que sólo obtengo respuesta un grito desgarrador: ¡¡¡SIIII!!! a lo que le digo quisiera venirme al natural &#8220;sin el condón, entre tus tetas&#8221;, le digo&#8230; a lo que vuelvo a obtener como respuesta otro grito: ¡¡¡SIIII, MOJAMELAS TOODAS, Y ME LA VOY A TOMAAR!!!. dicho esto nos desacoplamos, ella me retira presurosa el condón de mi grueso miembro y me lo vuelve a mamar con frenesí durante unos minutos, entonces es cuando volvemos a cambiar de posición, ella se acuesta boca arriba y me la monto pero a la altura de sus tetas, ella las aprieta con ambas manos de manera que me aprietan sabrosamente mi miembro que ya está a punto de estallar, y comienzo a moverme frenéticamente de atrás para adelante, la punta de mi verga a ratos alcanza su lengua que me la saborea cuando le llega mientras con una de mis manos sigo masturbándole su empapada rajadita, metiendo y sacando rápidamente uno, dos o hasta tres dedos adentro. Como era de esperarse ya ha sido demasiado placer para poder contenerme más. Imagínense no había hecho el amor en muchos días, así que mi venida sobreviene en medio de un grito de placer, mirando arriba al espejo, pero aún no me doy cuenta cuanta lechita le eché, hasta que bajo la mirada y veo como he mojado todas las tetas de mi amiguita y hasta su boca, toda llena de cremita calientita que le escurre por las comisuras de los labios, ella la saborea con deleite y se lame las tetas y la cabeza de mi verga empapada en esa cremita calientita. hasta que me la deja brillante y limpia nuevamente, mientras sigue apretándomela con sus manitas para no dejar que se vuelva fláccida. Le doy un tierno beso mezclado con mi propia leche que siento que sabe salada y amarga, pero a estas alturas nos parece lo más natural entre los dos y nos recostamos el uno contra el otro abrazados y bañados en sudor y sexo durante un rato. Nos levantamos y nos dirigimos al baño que nos resulta relajante, ahí me puse a acariciar su espalda desde la base del cuello hasta sus nalguitas, y por el frente desde sus pecho acariciando sus senos, su vientre, su matita de musgo, ella me correspondió de igual forma enjabonando mi espalda, mis nalgas, mis piernas, y por el frente mi cuello, mi pecho, mi abdomen enjabonado con delicadeza mi ya flácido miembro y dándole un tierno besito, eso sí teniendo cuidado de no mojar su cabello, pues ella me decía que no quería mojárselo, pues así se darían cuenta a dónde habíamos ido. Nos vestimos como si ya estuviéramos acostumbrados el uno al otro, le puse sus medias con delicadeza, le abroché el brassier, no sin antes dar un tierno beso a ese par de enormes tetas que antes saboreé con verdadero deleite. Abordamos el auto y le pregunté: &#8220;¿Quieres que me ponga el antifaz nuevamente?, A lo que me dice sonriendo,&#8221; creo que ya no es necesario.&#8221; y nos reímos los dos. Me lleva a la estación de metro más cercana y nos despedimos con un tierno beso en la mejilla, como buenos amigos, que seguimos siendo&#8230; </p>
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		<title>Historia de una infidelidad</title>
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		<pubDate>Fri, 23 Sep 2011 10:06:47 +0000</pubDate>
		<dc:creator>admin</dc:creator>
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		<description><![CDATA[No sé cómo empezar a relatar la historia de cómo una vida de una mujer decente y corriente pasó a otra cosa bien distinta. Mi nombre es Ana, tengo 39 años y me casé a los 20 con Juan un hombre 20 años mayor que yo. En principio deslumbrada, por alguien con una buena posición [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>No sé cómo empezar a relatar la historia de cómo una vida de una mujer decente y corriente pasó a otra cosa bien distinta. Mi nombre es Ana, tengo 39 años y me casé a los 20 con Juan un hombre 20 años mayor que yo. En principio deslumbrada, por alguien con una buena posición social y económica muy distinta a los jóvenes de mi edad. No se si le podría llamar amor pero me cautivó. Ignoraba la realidad de este señor maduro que me llevó al altar. La verdad la supe cuando fue tarde. Se casó para acallar las habladurías, por que en su posición necesitaba tener una esposa, de la misma manera que coches, chalet o ropa cara. Yo, como dije antes desconocía todo esto aunque tuve una venda en los ojos durante muchos años.</p>
<p>Sexualmente de lo más corriente aunque no tenía con qué comparar en este tema. En la cama me evitaba (y luego dicen de las jaquecas femeninas) y yo creyendo que esto era de lo más normal.</p>
<p>No tuvimos hijos en todo este tiempo pero él sí de un matrimonio anterior, Fernando que en la actualidad tiene 22 años. Bueno para no aburrir voy a contar los acontecimientos que cambiaron mi vida desde hace 3 meses.</p>
<p>Decidí pasar unos días en la costa en un viaje organizado, para dejar al lado la monotonía (y vaya si lo conseguí), Juan me dijo que por motivos de trabajo no podría venir conmigo, así que me tocó viajar sola, bueno hay un refrán que dice más vale sola que mal acompañada, cogí la maleta y me propuse disfrutar de estas vacaciones.</p>
<p>Me subí en el autocar y la primera persona que vi fue Arturo, el chofer, y juro que esta visión me dejó impresionada, alto, morenazo, cuerpo atlético, 35 años, simpático, vamos todo un play-boy por el que cualquier mujer suspira al verle. No lo dudé y me puse en los primeros asientos para alegrarme la vista con este hombre-bombón.<br />
<span id="more-175"></span><br />
Al llegar al hotel inicié conversación con él, de que no conocía la ciudad y que me aburriría como una ostra a lo que él se ofreció como guía para enseñarme los sitios más bonitos &#8211; eché el anzuelo y picó &#8211; aunque la verdad sea dicha a él no le iban a faltar oportunidades con el sexo femenino.</p>
<p>Para el primera día me puse coqueta, tuve que buscar urgentemente una boutique donde vendieran ropa más sexy que la que yo llevaba. Vestidos ajustados, sedas y demás para lucir un cuerpo que dicho sea de paso no está nada mal (valga la modestia). A mi edad tengo unos pechos generosos y nada caídos, mido 165 y un trasero algo respingón, vamos en una palabra deseable. </p>
<p>Mi ángel estaba en el hall del hotel y me llevó a pasear, yo parecía una niña la primera cita, me hablaba y yo parecía estar transportada a otro mundo. Al final terminamos en una discoteca bailando, pusieron música lenta y nuestros cuerpos se juntaron, qué maravilla sentirle tan cerca, mis vellos se pusieron de punta y por primera vez en mi vida mi sexo se humedeció. Le deseaba pero mi timidez y los prejuicios de los cuernos me jugaron una mala pasada, más tarde me dijo que estaba algo cansado por el viaje y yo también asentí (se me escapó vivo) nos dimos un beso y quedamos para el día siguiente.</p>
<p>Me acosté y casi sin darme cuenta mis manos recorrían mi cuerpo, con suavidad, primero en los pechos haciendo círculos alrededor de unos pezones ya duros. Me estremecía al pensar que eran sus dedos los que bajaban por mi vientre. Mi mano era su mano y mis dedos y sus dedos jugaban con mi sexo en un bosque de placer, en los labios exteriores de mi vagina y poco a poco se introducían en la morada donde quería dar cobijo a su ser. En mis pensamientos no había otra cosa que no fuera él. Cerré mis piernas aprisionando a mis manos y un dulce y profundo orgasmo se apoderó del resto de los sentidos.</p>
<p>Me masturbé como en la vida lo había hecho.</p>
<p>Sonó el teléfono, era mi marido. ¿Qué te pasa en la voz?. Nada, es el aire acondicionado. Ten cuidado no ve vayas a resfriar (si él supiera lo caliente que estaba).</p>
<p>Al siguiente día me encontraba nerviosa. Quería seducirlo con armas de mujer, poseerle y ser poseída, pero no sabía como abordarlo, mi estúpida timidez evitaba dar el paso definitivo hacia un encuentro más íntimo, pero a la vez disfrutaba de su compañía. Me parecía imposible que no notara mis sentimientos al mirarle a sus ojos o tal vez esperaba mi rendición total y absoluta.</p>
<p>Llegó la noche y en la puerta de mi habitación nos despedimos con un beso y al cerrar la puerta me maldecía una y mil veces por no haber sido capaz de contárselo.</p>
<p>Ya me disponía a acostarme cuando sonó la puerta y al abrirla allí estaba, mi corazón casi me da un vuelco, nos miramos a los ojos y sus manos rodearon mi cuerpo en un abrazo desesperado, sin palabras. Nuestros labios se unían en un beso interminable y sus manos comenzaron a acariciar mis pechos, primero sobre la tela de mi vestido hasta que suavemente bajó la cremallera y cayó al suelo. Yo ya sentía el roce de su sexo, me urgía desnudarle y lo hice sin perder tiempo, mi timidez estaba superada. Sus dedos bajaron a mi coño (esta vez no eran unos dedos imaginarios) echó a un lado mi tanga que parecía recién sacada de la lavadora de lo mojada que estaba y empezó a acariciarme ¡¡¡qué dulzura!!!.</p>
<p>Con los brazos me aferré a su cuello y de pie como estábamos agarró mis muslos hasta acercar su polla a la entrada de mi coño. Introdujo la punta de su glande me miró a los ojos como diciendo aquí estoy yo y sin más me la clavó toda hasta el fondo.</p>
<p>El grito que di lo debieron de oír en la China y empecé a susurrarle al oído &#8211; te deseo, te deseo, haz de mí lo que quieras &#8211; y vaya que si lo hizo. </p>
<p>Con nuestros sexos unidos me llevó a la cama, abrió mis piernas al máximo y continuó taladrándome. Yo ya empezaba a notar lo que era un orgasmo, no era una palabra vacía, era un estremecimiento de todo mi cuerpo &#8211; sigue mi amor, me viene, qué gusto, me viene, no pares.</p>
<p>Arturo era el dueño de la situación- toma mi polla, vas a sentir lo que es un hombre de verdad y no el cornudo de tu marido, te voy a follar como nunca te han follado &#8211; Mientras tanto su verga entraba y salía muy despacio, la sacaba hasta dejar su punta en los labios exteriores de mi coño, quieta y de repente se metía muy lentamente hasta que notaba que sus huevos me rozaban. Me estaba volviendo loca de placer. Cuando la tenía toda dentro se paró y me enseñó a contraer las paredes de mi coño para que notara su verga dura. Estaba húmeda muy húmeda y hacía que su polla se deslizara con una suavidad desconocida para mí.</p>
<p>No tenía noción del tiempo, no existía, solo dos cuerpos unidos por sus sexos. Yo ya me había corrido no sé cuantas veces y él seguía allí con su mástil duro y majestuoso.</p>
<p>Sin sacarla de mi cueva nos volteamos y me puso encima suya, para mí todo empezaba a ser nuevo, hasta la fecha una relación sexual constaba de bajarme las bragas, abrir algo las piernas y por último dos minutos (escasos) de penetración, vamos que no me daba tiempo ni de gemir y un ahhh tímido anunciaba su descarga. Esto era todo lo contrario con Arturo no se sabía cuando podía acabar (ni me importaba) y los gemidos y comentarios obscenos no paraban como ahora &#8211; venga trágate mi estaca, trágatela toda que tienes hambre atrasada de polla. Sus manos se posaron en mi culo para que no parara de moverme y su boca dirigió su ataque a mis pechos primero con la lengua y después con la boca y los dientes dándome mordisquitos en los pezones produciendo el delirio &#8211; ayyy, qué gusto mi amor, qué grande y dura está, me vas a matar, qué cachonda me tienes .</p>
<p>- Ahora vas a saber como se folla un coño desde atrás -. Me hizo ponerme a cuatro patas y cerró algo mis piernas para sentir más el roce de su herramienta al entrar en mi interior. La punta de su polla empezó a jugar con mi clítoris y mis labios exteriores y a veces subía hasta mi ano volviendo a bajar para hacer círculos con mi sexo &#8211; no me hagas sufrir más y métemela ya &#8211; , y parece que oyó mis súplicas y como un buen torero metió su estaca de un golpe.</p>
<p>Qué mojada estás, si quieres mi leche pídemela &#8211; síííííí, dame tu leche, métemela hasta el fondo, fóllame, córrete. Me agarró de las caderas, embistió y yo creía que me iba a sacar por el estómago. Qué manera de correrse, qué maravilla y después nos quedamos exhaustos y nos dormimos.</p>
<p>Me desperté con los primeros rayos del día, estaba abrazada a Arturo que todavía dormía, empecé a observarle y me fijé en su sexo. Oh, Dios, otra vez duro, mi mano se posó en él y volví a excitarme, se despertó y me dijo &#8211; Ahora te vas a tomar el desayuno &#8211; , no me lo pensé, mis labios y mi lengua comenzaron a recorrerlo desde su base hasta la punta hasta que me agarró la cabeza &#8211; chúpamela es toda tuya &#8211; abrí la boca y me la empecé a tragar. Arturo se incorporó y también dirigió su boca a mi sexo. Sentí un doble gusto al chupar y ser chupada de esa manera. Esa lengua me hacía ver las estrellas otra vez hasta que se separó, me apartó la cara, nos miramos y ya sabíamos que vendría después, me tumbé con las piernas bien abiertas y nuevamente comenzamos a hacer el amor. Vaya fiesta de sexo. </p>
<p>Pasamos toda la mañana en la habitación follando sin parar, él ya era mi amo y yo ya estaba dispuesta para hacer, decir, tocar o chupar lo que me ordenara. Me hizo afeitar mi sexo dejando unos pocos pelitos en el Monte de Venus y, a partir de ese momento cuando estuviera con él no debía llevar bragas para tener libre acceso cuando se le antojara, incluso me mandó llamar por teléfono a mi marido a la vez que me estaba comiendo el coño.</p>
<p>Hola Juan. ¿Cómo te encuentras?. Muy biiiien en la gloria. ¿Qué te pasa en la voz?. Nada me acabo deeee despertar ummmm. ¿Qué vas a desayunar?. Un plátano, me apetece un montón &#8211; ahora Arturo apartó su boca de mi chochito y lo cambió por su polla &#8211; ayyyyyy cariño no te lo vas a creer pero me acabo de clavar una estaca. ¿Te has hecho daño?. Un poco, te dejo porque me voy a curar, un beso, adiós. </p>
<p>Venga Arturo clávame la estaca hasta el fondo que me quiero correr &#8211; ¿Vas a ser mi puta?. Si tu putaaa, Cómo no me obedezcas, te saco la polla de dentro. Si amor, te obedeceré pero por favor mi vida fóllame, fóllame, sigue, no pares, dame máááássss.</p>
<p>Las vacaciones acababan, no quería separarme de mi macho, le quería para mí todo el día. Arturo me dijo que le tenía que llevar a mi casa, en principio pensé que era imposible, aunque al final ideamos un plan para que pareciera que era un primo mío que venía de viaje y se quería instalar en mi ciudad y de esa manera estaríamos juntos. Pero eso os lo contaré más adelante. </p>
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		<title>Confesiones</title>
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		<pubDate>Tue, 20 Sep 2011 10:05:16 +0000</pubDate>
		<dc:creator>admin</dc:creator>
				<category><![CDATA[Relatos]]></category>

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		<description><![CDATA[A mis 38 años, me considero una mujer atractiva, 1,80 m de altura, rubia, cabello largo y ligeramente crespo, pechos pequeños, rostro normal no muy llamativo pero tengo en mi culo y mis piernas mis grandes virtudes. Estuve casada por 18 años con un esposo maravilloso el cual se preocupo por mi hasta que encontro [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>A mis 38 años, me considero una mujer atractiva, 1,80 m de altura, rubia, cabello largo y ligeramente crespo, pechos pequeños, rostro normal no muy llamativo pero tengo en mi culo y mis piernas mis grandes virtudes. Estuve casada por 18 años con un esposo maravilloso el cual se preocupo por mi hasta que encontro una morena por la cual me dejo. El era buen amante y me daba en la cama lo que yo queria. Como sabia que yo tenia admiradores me complacia sexualmente y el se sentia envidiado por sus amigos, al hacerme el amor. Siempre use faldas cortas, mini faldas o pantalones ajustados que destacaban mis cualidades fisicas. Por supuesto me gustaba lucir mi redondo culo y mis femeninas piernas. Y disfrutaba cuando un hombre me clavaba su mirada en mi cuerpo, deseandome. O que se levante la primera mujer que diga que no se siente vanidosa al saber que es atractiva, deseada y observada por un hombre.</p>
<p>Del matrimonio quedo mi hija Sofia de 17 años, una casa y un auto. Luego de la separacion me senti muy mal ya que se me cayo el mundo encima y todas las aspiraciones de seguir adelante se esfumaron. Una amiga y unas charlas sicologicas me ayudaron a salir adelante. Ademas segui en el gimnasio para que mi cuerpo y mi alma siguieran firmes. Por un momento pense que yo no habia sido lo suficientemente buena compañera sexual y el encontro a otra mujer que era mejor que yo en la cama.</p>
<p>Reaccionando, pense que la forma mas facil de olvidar la pena causada por otra mujer que te quita a tu marido, es buscar otro hombre. Tambien decidi cobrar venganza por el desplante de mi esposo a mi manera.</p>
<p>Rafael era un hombre casado y el mejor amigo de mi esposo. Sabia que yo lo tenia caliente y me deseaba mucho. Mi culo fue por un tiempo su deseo sexual reprimido, como alguna vez el le comento a mi esposo. Le invite a salir a almorzar en dos ocasiones, pidiendole que no le fuera a contar a nadie que estabamos saliendo. Yo queria algo muy rapido sin echar a perder la magnifica relacion de el con su esposa. El me conto que iba a estar solo un viernes asi que podiamos salir esa noche a bailar. Acepte y decidi que esa noche, despues de ocho meses de separacion, una verga se volveria a hundir en mi vagina. </p>
<p>Me coloque una falda negra, muy sexy, que me quedaba arriba de la rodilla, moldeando mi bien formado trasero y una blusa blanca. Mi culo y mis piernas se destacaban muy bien. Bailamos muy cerca el uno del otro, cenamos en un lujoso restaurante y en el auto, de regreso a casa, le pedi que entrara a casa a tomar un cafe, mientras que el me acariciaba las piernas. Nunca antes el lo habia hecho asi que estaba muy excitado y parecia saber que mi vagina seria solo suya esa noche. Se lo confirme cuando el me abrio la puerta del auto y deje que su mano pasara sobre mi culo. Sonreimos y entramos a casa.<br />
<span id="more-178"></span><br />
-&#8221;Lo quieres con o sin azucar&#8221; le pregunte a Rafael mientras que el sentado en el sofa veia mis piernas y se provocaba aun mas con mi trasero.</p>
<p>-&#8221;Como tu quieras&#8230;soy tu invitado&#8221; respondio el mirandome coquetamente y sonriendo.</p>
<p>En ese instante, se abrio la puerta de la casa y vi como mi hija Sofia entraba con un amigo. Pense que la noche de sexo que le tenia preparada a Rafael se iba a echar a perder. Ella normalmente invitaba a sus amigos a escuchar musica y ver peliculas de video.</p>
<p>-&#8221;hola mami&#8230; hola Rafa&#8221; saludo ella dirigiendose a los dos.</p>
<p>-&#8221;Mama quiero presentarte a Antonio&#8221; dijo ella mientras que su amigo se acercaba a la sala.</p>
<p>Cuando me voltee, vi como Antonio era un joven moreno de 1.80 o 1.85 m de estatura, 90 kilos de peso muy bien distribuidos, su cuerpo parecia el de un fisicoculturista y lucia una apretada camiseta que le marcaba sus espectaculares pectorales. Sus brazos eran anchos y sus hombros muy marcados. Tenia un blue jean que se le ajustaba a sus piernas y le dejaba ver un sensacional trasero masculino.</p>
<p>-&#8221;Hola me llamo Antonio&#8230;. Sofia me ha hablado mucho de usted&#8221; dijo el dandome la mano mientras yo le repasaba con mis ojos su cuerpo.</p>
<p>Sofia se sento al lado de Rafael a charlar mientras que yo buscaba en el bar algo para tomar. Sofia es, contraria a su madre, muy bonita con un rostro llamativo. Traia una corta mini falda. Su culo es hermoso y bien parado lo que la hacia ver muy deseable esa noche al lucir sus piernas. Su cuerpo es tipico de una jovencita de su edad, senos pequeños, piernas femeninas y una ternura que inspiraba malos pensamientos para los hombres. Me voltee a verlos y vi como Rafael turnaba sus ojos entre el rostro angelical de mi hija y las femeninas piernas de ella, que quedaron expuestas al sentarse y dejar que su falda se subiera. Mientras tanto Antonio me observaba detenidamente. Mi culo y mi cuerpo eran cuidadosamente detallados y calificados por sus ojos. Le sonrei y el respondio acercandose a mi.</p>
<p>-&#8221;Quieres ayuda?&#8221; me pregunto sonriendo</p>
<p>-&#8221;Si.. me gustaria que me ayudaras con las copas&#8221; le dije señalandole las copas que se encontraban en la cocina.</p>
<p>El entro a la cocina y me quede fascinada viendo como lucia su firme trasero.</p>
<p>Entre a la cocina y no aguante las ganas de decirle:</p>
<p>-&#8221;Tienes un cuerpo espectacular, Antonio&#8230;. eres fisicoculturista?&#8221;</p>
<p>-&#8221;No&#8230;solo voy al gym tres veces a la semana&#8230; y gracias por el cumplido&#8221; respondio el ante mis comentarios.</p>
<p>-&#8221;Usted tiene tambien un cuerpo muy femenino y bien moldeado&#8230;&#8230; que afortunado es su novio&#8221; dijo el mirandome el trasero.</p>
<p>Por la mirada que me hizo, un escalofrio paso por mi cuerpo y senti que mi vulva se humedecio de inmediato.</p>
<p>En ese momento, Sofia entro y le pidio a Antonio que llevara a la sala la bandeja con la copas.</p>
<p>-&#8221;que vas a hacer con Antonio?&#8230;..es tu novio?&#8221; le pregunte a mi hija con cara de curiosidad, cuando el ya habia salido de la cocina.</p>
<p>-&#8221;somos solo amigos&#8230;..y le quiero mostrar unos videos y pues&#8230;&#8230;invitarlo a que se quede esta noche&#8230;&#8221; respondio ella como pidiendome su aprobacion.</p>
<p>-&#8221;Llevalo a tu habitacion y quiero que no salgas de alli en toda la noche&#8230;. haz lo que quieras con el alli&#8230;&#8230;. pero por favor cuidate&#8221; le respondi yo, pidiendole que se protegiera sexualmente. Claro que sentia envidia de no poder compartir ese cuerpo y la formidable verga que debia tener.</p>
<p>Ella sonrio y comprendio la oportunidad que yo le habia dado. Sabia que mi hija invitaba a sus amigos y en algunas ocasiones terminaban haciendo el amor. Soy una mujer de mente abierta y pienso que mi hija debe de tener la oportunidad de vivir su sexualidad a su manera. Por supuesto la vigilo para que lo haga forma responsable.</p>
<p>-&#8221;Quiero darle un regalo especial a Rafael esta noche y no quiero que tu me la arruines&#8221; le comente al darle a entender que el me clavaria su verga.</p>
<p>Nos tomamos las copas y Antonio me seguia mirando. Mis piernas ahora eran su objetivo al tenerme de frente con mi corta falda permitiendole disfrutar de una maravillosa vista. Mientras que yo le sonreia coquetamente, Rafael me abrazaba y con su otra mano me acariciaba las piernas rozandome la falda. Por su parte, Sofia, en frente de el, le dejaba ver sus sensuales piernas. Sofia decidio subir con Antonio y Rafael y yo nos quedamos sentados. Cuando subian, Rafael clavo su mirada en el tierno y hermoso culo de mi hija mientras que yo miraba el masculino y sexy trasero de Antonio. Por supuesto ambos dejamos volar nuestra imaginacion.</p>
<p>Esperamos a que ellos cerraran la puerta y de inmediato el me giro la cabeza y me empezo a besar apasionadamente. Su lengua se envolvio con la mia en un encuentro inesperado. Senti como su mano se deslizaba falda arriba y empezaba a tocarme la tanga. Su otra mano rozaba mis tetas. Me empeze a excitar cuando senti sus dedos entrando en mi vagina, acariciando mi clitoris y halando mi vulva. Lo deje que siguiera un rato y luego me empezo a besar las tetas. Cerre los ojos y disfrute de ese momento.</p>
<p>-&#8221;Llevame a la cama..&#8221; le pedi a Rafael cuando me senti muy arrecha.</p>
<p>Subimos y al pasar al frente de la habitacion de Sofia, vimos por la puerta entre abierta, como mi hija se besaba sobre la cama con Antonio. Ella estaba encima de el, besandole y desabotonando su camisa, mientras que las fuertes manos de Antonio le acariciaban su culo levantadole la mini falda. La musica de los videos no los dejo escuchar nuestros pasos. Yo envidie a mi hija. Rafael envidio a Antonio.</p>
<p>Los siguientes minutos fueron maravillosos para Rafael y yo. El me desnudo, me acaricio la vagina, lamio mi clitoris y beso cada rincon de mi cuerpo. Y luego de este preambulo, le entrego a mi sedienta vagina, su verga. Senti su penetracion y la disfrute mucho. Despues de tanto tiempo, mi sexo desperto. Me coloco en posicion misionero para darme despues de ocho meses, la increible sensacion del orgasmo al pegarse una formidable derramada. Me parecio delicioso volver a sentir la verga y un chorro de semen en mi vagina. Gritamos y disfrutamos de cada minuto en que el finalmente hacia con mi cuerpo lo que queria y yo sentia la satisfaccion de sentirme clavada. Tambien me sentia complacida al darle mi cuerpo al mejor amigo de mi ex-esposo.</p>
<p>La noche pasaba de maravilla. El disfrutaba de mi y yo de el. Me clavo en varias posiciones y por supuesto cada derramada la senti bien adentro.</p>
<p>Por supuesto, escuchabamos a Sofia y Antonio gemir y quejarse intensamente. Nos parecio chistoso que a pesar de que la musica estaba a un alto volumen, nos dejaba oir sus gemidos. Pense que ella estaba siendo duramente clavada por Antonio y lo debia estar disfrutando. Luego los escuchamos llegar al orgasmo.</p>
<p>Rafael me hizo una peticion especial. Queria disfrutar de mi culo. Queria clavar mi ano y dar por finalizado su sueño. Acepte y me coloque en posicion doggystyle. Le pedi que me estimulara muy bien primero y luego me penetrara lentamente. Senti como su lengua jugo con mi vulva y mi clitoris, mientras que sus dedos se introducian poco a poco en mi culo. Cuando me senti lista para la penetracion le avise. Lo hizo lentamente y ambos lo disfrutamos. Cuando me empezo a taladrar con su verga en mi culo, abri los ojos y vi por el reflejo del espejo del closet como se abria la puerta de mi habitacion sutilmente.</p>
<p>Vi la figura morena de Antonio que se asomaba a ver como Rafael me daba con su verga. El siguio alli y observo como Rafael y yo nos veniamos, gritando y quejandonos de placer intenso al sentir en mi culo el semen ardiente de el y el sentir la sensacion maravillosa de clavar su verga dentro de mi trasero. Cerre los ojos para disfrutar del momento unico del orgasmo al sentir los chorros de semen de Rafael dentro de mi y los abri para darme cuenta que el aun seguia alli mirando. Espere a que Rafael terminara de eyacular y de sacudirse.</p>
<p>-&#8221;Antonio&#8230; ven entra por favor&#8221; le llame yo desde la cama con la voz entrecortada por la excitacion.</p>
<p>Por el espejo vi como el entraba desnudo. Sus pectorales eran marcados, sus hombros eran bien formados, sus brazos gruesos, sus abdominales eran 8 perfectas zonas que se le marcaban, sus piernas tenian unos muslos inmensos que se sacudian cuando caminaba, sus musculos gemelos estaban bien desarrollados y tenia una fabulosa verga, creo yo de 20 a 22 cm de larga y de 2 pulgadas de ancha. Su verga estaba erecta y muy excitado de ver como Rafael clavo mi deseable culo.</p>
<p>Rafael me saco la verga y se hizo a un lado como entendiendo lo que yo y Antonio queriamos. Antonio me miro y sonrio. Sin cruzarme palabra alguna, senti como se subia a la cama y sus musculosos brazos me tomaban por la cintura. Pense que iba a lamerme la vagina antes de penetrarme pero sus deseos eran otros. Sus dedos se introdujeron en mi vulva y senti como me la abrian. Luego la sensacion mas extraña cruzo mi cuerpo. Senti como un bate de beisbol se empezaba a enterrar dentro de mi. Parecia que me fuera a explotar de dolor y de placer. Su fantastica verga se empezo a introducir. Las paredes de mi vagina empezaron a ceder ante el volumen de su verga. Siempre quize saber que se sentia ser penetrada por un hombre moreno, ya que sabia que sus vergas eran gigantes. Antonio me lo estaba demostrando muy bien. Me queje muchisimo pero lo disfrute. Luego vino lo mejor. El se empezo a sacudir, sacando y metiendome su verga lentamente. Yo me queria morir de placer al sentir el roce de la cabeza de su pene con mi clitoris. El se empezo a sacudir mas rapidamente y los perfectos movimientos de su musculoso abdomen le permitian que su pene no se doblara sino que entrara recto dentro de mi. Sus brazos se aferraban a mi cadera y parecian no querer soltarme.</p>
<p>No pude aguantar mas de 2 minutos asi que explote y me vine al sentir el orgasmo mas increible. Mi cuerpo se sacudio y senti como una sensacion de placer recorria todo mi cuerpo. Inmediatamente el se vino, entregandome una formidable carga de semen hirviendo en mi cuca. Quedamos inmoviles un par de minutos, el escupiendo semen dentro de mi y yo disfrutandolo con los ojos cerrados.</p>
<p>Al abrir los ojos vi a Rafael masturbandose sacudiendo su verga entre sus manos, sentado en la silla, excitado al ver como esa verga me clavaba por detras.</p>
<p>-&#8221;Creo que Rafael te necesita&#8221;, dijo Antonio retirandome su verga.</p>
<p>Me voltee hacia Rafael y le vi su erecta verga. La cabeza de su pene era grande e hinchada y parecia un apetitoso cono de helado que merecia ser lamido. Me arrodille en frente de el. Tome su verga entre mis manos y empeze a chuparsela. Tenia que ser justa con Rafael en ese momento. Lo invite esa noche a que me clavara su verga y disfrutara de mi vagina y mi culo, pero un invitado inesperado se habia incluido en sus planes.</p>
<p>Cuando mis labios empezaban a chuparle su verga, senti por detras como Antonio me tomaba por la nalgas y me introducia sus dedos en mi ano. Corri mi cuerpo hacia atras para acomodarme mejor mientras que le seguia mamando la verga a Rafael. Luego Antonio empezo a penetrarme el ano sin yo esperarlo, por lo que tuve que sacarme la verga de Rafael de la boca para dar un grito mezclado de dolor y placer. Senti como toda esa verga se introdujo en lo mas profundo de mi culo. El no se movia y solo queria que yo lo disfrutara. </p>
<p>Abri los ojos otra vez y mis labios continuaron mamandole la verga a Rafael. Transcurridos 5 minutos, la verga de Rafael exploto sobre mi cara mientras que el gritaba de placer.</p>
<p>De pronto los gritos de el, fueron interrumpidos.</p>
<p>-&#8221;Puedo participar de la fiesta?&#8221; pregunto Sofia, desde de la puerta. Tenia su mini falda puesta y su brasier blanco, el cual dejaba ver sus juveniles y tiernas tetas.</p>
<p>Rafael la observo aun con su verga bombeando semen sobre el tapete y quejandose por la excitacion. </p>
<p>-&#8221;La quieres para ti?&#8221; le pregunto Antonio a Rafael, al ver como la miraba con deseo.</p>
<p>-&#8221;Por supuesto&#8230;.. seria una maravilla&#8230;&#8221; dijo Rafael.</p>
<p>Rafael se puso de pie y camino hasta la puerta, tomando a Sofia de la mano y trayendola hacia la cama. Rafael ya me habia follado muy duro y para el, la maravillosa oportunidad de montar a Sofia era un regalo adicional esa noche.</p>
<p>Coloque los brazos sobre la silla en la que estaba sentado Rafael y deje que Antonio me empezara a sacudir esa gigantesca verga dentro de mi culo.</p>
<p>Sobre la cama en ese momento, Rafael, levantandole la mini falda, disfrutaba de la vagina de Sofia, lamiendosela y halando su tierno clitoris con su boca. Su excitacion reflejaba lo bien que se sentia al haber clavado a la deseable ex-esposa de su mejor amigo y ahora como premio especial tenia en la cama a su hermosa hija.</p>
<p>Luego de que Antonio se pego una brutal venida dentro de mi culo y me dio un increible orgasmo, el me saco la verga de mi culo. Me voltee a mirar sobre la cama para ver como Rafael disfrutaba de mi hija y le clavaba duramente su juvenil cuerpo. Ella se veia indefensa y mis ojos de madre poco podian hacer al ver su sensual cuerpo ser sacudido por el movimiento de la verga de Rafael que entraba y salia de su jugosa vagina. Sus tiernas nalgas temblaban cada vez que el abdomen de el le golpeaba por detras.</p>
<p>Ella no lo pudo resistir y se vino. Fue la primera vez en mi vida que presencie como mi hija llegaba al orgasmo al ser su vagina clavada por la verga de un hombre. Un par de minutos mas tarde, la verga de Rafael exploto dentro de la vagina de Sofia, entregandole abundantes chorros de semen y muy seguramente una sensacion de placer que el jamas se imagino tendria la oportunidad de disfrutar esa noche.</p>
<p>Esperamos a que Rafael terminara de eyacular y su cuerpo se quedara quieto.</p>
<p>-&#8221;Podemos compartir la cama?&#8221;, pregunte yo poniendome de pie.</p>
<p>Todos sonreimos y acordamos que nos ibamos a turnar la cama. Las siguientes horas yo me quede disfrutando del maravilloso cuerpo de Antonio, acariciando su espectacular y musculoso trasero masculino, pasando mis manos por sus sensacionales pectorales, sus marcadas abdominales y sus bien formados hombros, abrazandole por la espalda, mientras que el me entregaba esa formidable verga y llenaba mi vagina y mi culo con abundantes cargas de semen el resto de la noche.</p>
<p>Sofia y Rafael se entregaron el uno al otro y ambos disfrutaron de sus cuerpos. Rafael se deleito con el tierno culo y la vagina de mi hija, mientras que ella hacia lograba lo que queria al ser follada por un hombre que la deseaba.</p>
<p>Luego de esta experiencia en que el mejor amigo de mi ex-esposo hizo su sueño realidad y la verga de un moreno fue solo mia por una noche, me senti mejor y deje atras mi pasado para convertirme en una mujer renovada con muchos deseos de vida. Espero que las mujeres separadas y engañadas por sus esposos, reaccionen y se den la oportunidad de vivir y seguir adelante.</p>
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		<title>Despertando</title>
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		<pubDate>Sat, 17 Sep 2011 10:03:35 +0000</pubDate>
		<dc:creator>admin</dc:creator>
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		<description><![CDATA[Mi vida cambio el dia que mi esposo fallecio en un absurdo accidente de transito. Yo lo tenia todo, un hogar, un maravilloso hijo de 20 años, un exitoso trabajo como odontologa y un esposo que representaba todo para mi. Luego de cumplido un año de su muerte, decidi salir de la penumbra de la [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Mi vida cambio el dia que mi esposo fallecio en un absurdo accidente de transito. Yo lo tenia todo, un hogar, un maravilloso hijo de 20 años, un exitoso trabajo como odontologa y un esposo que representaba todo para mi. Luego de cumplido un año de su muerte, decidi salir de la penumbra de la soledad y volver a vivir.</p>
<p>Yo no reflejaba los 42 años de edad y mucho menos que era viuda, asi que empeze a salir a fiestas y reuniones con amigos y otros odontologos. En una de estas reuniones estando con Kiko, uno de mis mejores amigos, alguien me llamo:</p>
<p>-&#8221;Monica?? Eres Monica Iriarte??</p>
<p>-&#8221;Hugo?? Hugo Casas??.. aun estas igualito.. parece que no te han pasado los años&#8221;, le respondi saludando de abrazo y beso en la mejilla a un amigo que estudio conmigo en el colegio y al cual no veia desde que nos graduamos.</p>
<p>-&#8221;que gusto de verte!!&#8230; sigues igual de hermosa y elegante..&#8221;.</p>
<p>-&#8221;guau.. tu esposo si que es afortunado.. mucho gusto en conocerlo me llamo Hugo&#8221;, saludo el a Kiko quien se encontraba a mi lado.</p>
<p>-&#8221;No..no soy su esposo.. solo soy un amigo a quien finalmente ella acepto una invitacion a salir&#8221;, respondio Kiko riendose y abrazandome.</p>
<p>La mirada de Hugo reflejo el hecho de que no me veia hace exactamente 22 años. Sus ojos recorrieron mis pechos y bajaron por mi cadera hasta mis piernas. Mis voluptuosos senos 36C aun seguian firmes y eran resaltados por el escote del vestido que yo llevaba puesto esa noche. Mi cuerpo se habia conservado, mi cintura seguia igual de delgada contrastando con mi gruesa cadera, asi que creo que me veia muy bien esa noche.</p>
<p>Kiko noto como Hugo me observo y vi en sus ojos el sentimiento de celos. Kiko era de los que habia estado muy pendiente de mi luego de la muerte de mi esposo y por supuesto hacia parte del grupo de amigos que ahora tenian mas interes en mi, ya que yo habia quedado disponible para iniciar una nueva relacion y claro me di cuenta que tambien el me deseaba. Yo era una bella odontologa con mucho por vivir y un cuerpo que extrañaba en las noches la compañia de un hombre.<br />
<span id="more-180"></span><br />
Durante la velada, Hugo y yo hablamos de mi tragedia y cambiando de tema recordamos las epocas de colegio en donde el siempre trato de conquistarme y estuvo detras mio, hasta cuando mis novios se lo permitieron. Como yo era una de las mas bonitas y atractivas siempre tuve novios muy celosos. Al finalizar la reunion intercambiamos telefonos y nos despedimos con un beso y un fuerte abrazo, permitiendole a el que su cuerpo entrara en contacto directo con mis tetas. Me senti un poco extraña al darle el abrazo ya que despues de mucho tiempo nunca un hombre habia estado tan cerca.</p>
<p>Kiko me llevo hasta la casa en su auto, sin perder detalle de mis piernas y por supuesto mis senos. Hablamos y quedamos de salir a almorzar en la semana.</p>
<p>Al parquear su carro en frente de la casa, Kiko tenia en mente otra cosa.</p>
<p>-&#8221;Estas segura de que no quieres que pase?&#8221;, me insistia Kiko apagando el motor del auto.</p>
<p>-&#8221;No.. Kiko .. estoy cansada y quiero dormir.. otra noche te invito a pasar y tomar algo&#8221;, le respondi.</p>
<p>Kiko hubiese deseado entrar conmigo, subirme a la habitacion, desnudarme y clavarme su sedienta verga sobre la cama.</p>
<p>Me despedi de el, dandole un beso y agradeciendole porque habia pasado una buena noche al lado suyo.</p>
<p>Entre a la casa y cerre la puerta muy suavemente. Cuando subia las escaleras, escuche gemidos y quejidos que venian de la habitacion de mi hijo. Al llegar a su cuarto vi por la puerta entreabierta como una mujer rubia de mas o menos mi edad estaba completamente desnuda boca arriba, sus piernas abiertas dejaban ver una vagina humeda y con poco vello pubico. Sus tetas eras mas o menos del mismo tamaño que las mias pero lucian caidas. Mi hijo estaba sobre ella clavandola sacudiendo su abdomen y me quede sorprendida por el tamaño de su verga. Era larga y gruesa por lo que comprendi porque la mujer rubia se quejaba y disfrutaba con los ojos cerrados al sentir el formidable pene de mi hijo entrando y saliendo de su vagina. En los ultimos años siempre cuidamos con mi esposo para que mi hijo tuviera una vida sexual segura pero nunca me fije en el fantastico tamaño de su pene.</p>
<p>-&#8221;Aghh.. aghhh me vengo agrhh&#8221;, grito la mujer al sentir como la verga de mi hijo le taladraba su cuca.</p>
<p>-&#8221;Arghhh.. uyyyy..&#8221;, grito mi hijo viniendosele y teniendo sus contracciones abdominales.</p>
<p>Segui observando por un rato hasta cuando el le saco su inmensa verga y ella sin perder un segundo se volteo y le puso su trasero en posicion doggy.</p>
<p>-&#8221;Dame duro Felipe.. quiero sentir tu chorro&#8221;, le dijo ella a mi hijo.</p>
<p>En esa posicion observe como el ano de ella y su vagina quedaban completamente expuestos. Luego el coloco su verga sobre su culo y observe como se empezaba a hundir y perderse dentro de su ano. Cada centimetro que mi hijo Felipe la penetraba, ella se quejaba y gemia con mucho placer. Cuando la totalidad de la verga de mi hijo esuvo adentro, el empezo a moverse lentamente.</p>
<p>Durante los siguientes 15 minutos, el le taladro el culo y los dos llegaron al orgasmo al mismo tiempo.</p>
<p>En ese instante en que ambos se vinieron, senti como un corrientazo me sacudio. Mi vulva la senti mojada, mis pulsaciones estaban a un ritmo muy alto y senti mi frente sudorosa. Acaricie mis tetas y senti las puntas de mis pechos completamente erectas. Luego de que mi hijo termino de eyacular, el le saco la verga de su culo y se acosto boca arriba, y ella se volteo, ubicandose sobre el y tomando con sus manos esa deliciosa verga para llevarsela a su boca y empezar a mamarsela.</p>
<p>Paso muy poco para que la verga de Felipe explotara arrojando multiples chorros de semen sobre su cuerpo y yo darme cuenta que mi hijo era una verdadera maquina de placer. Viendo la cantidad de semen que salia de su verga, fantasie e imagine lo que seria la primera eyaculacion.</p>
<p>Pase saliva y me retire sin hacer ruido hacia mi habitacion. Al desnudarme me di cuenta de que mi tanga estaba completamente empapada. Mi sexo habia despertado y arrojado fluidos como un volcan. Ver a mi hijo y a esa afortunada mujer fueron la chispa que prendio mi cuerpo.</p>
<p>A partir de ese dia empeze a usar faldas mas cortas y ajustadas, y blusas escotadas que destacaban mis tetas, mis piernas y mi trasero. Queria sentirme mas sexy y mostrar que mi cuerpo aun estaba firme y disponible. Esto dio sus resultados de inmediato. Kiko y Hugo me invitaron a salir a cenar o almorzar mas seguido y estaban cortejandome. Tambien lo hacian los amigos de mi difunto esposo quienes veian en mi a una atractiva mujer madura con mucho para recibir en la cama.</p>
<p>Un dia Felipe me comento a la hora del desayuno:</p>
<p>-&#8221;Mama, te ves estupenda con ese vestido.. ojala tuviera la oportunidad de invitarte a salir para aprovechar que estas soltera&#8221;.</p>
<p>Los ojos de el se fijaron en mis tetas y mi cadera, mientras reia.</p>
<p>-&#8221;Bueno cariño, sabes que es una buena idea y como estan las cosas te preferiria a ti por encima de todo&#8221;, le respondi dandole a entender que el tenia la prioridad.</p>
<p>Esa noche cancele la cita que tenia con un odontologo que queria salir conmigo y sali con Felipe, mi hijo, a un restaurante a cenar. Hablamos de los dos y de como la vida nos habia cambiado. Hablamos de Hugo y Kiko y cual creia el que era mejor para mi.</p>
<p>-&#8221;Kiko me cae muy bien y seria un buen parejo para ti, Hugo no me parece la persona que deba estar a tu lado.. pero sabes que.. ninguno de los dos te conviene, mama&#8230; yo soy tu parejo perfecto&#8221;, dijo el riendose y observando de nuevo mis pechos.</p>
<p>Obviamente le pregunte por la mujer a la que vi haciendole el amor y el me dijo que era una de las profesoras de la universidad que habia conocido.</p>
<p>-&#8221;Que envidia con ella, con un estudiante como tu en la cama, para mi seria suficiente..&#8221;, comente y lanze una mirada coqueta a Felipe mientras que yo jugaba con el pitillo del coctel en mi boca, dejando que saliera y entrara, imitando los movimientos del sexo oral.</p>
<p>Felipe me miro y leyo mi mente.</p>
<p>En el camino a casa, mientras que el conducia el auto, yo le acariciaba las piernas y el hacia lo mismo con las mias, ademas vi como detallaba mis senos bajo la blusa. Llegamos a la casa y subiendo las escaleras, le pregunte que iba a hacer.</p>
<p>-&#8221;Voy a ver una pelicula en TV&#8221;, me respondio el.</p>
<p>-&#8221;Me preparas algo de tomar, cariño?&#8230; voy a ponerme mas comoda&#8221;, le dije a Felipe mientras que yo entraba a mi cuarto.</p>
<p>Cuando baje a la sala, Felipe me esperaba con dos copas de vino seco sobre la mesa, el TV encendido dejaba ver las primeras imagenes de la pelicula que estaba viendo. Sin darse cuenta el, yo lucia un lingerie transparente, que dejaba ver perfecto mi brassier y mis voluptuosos pechos, asi como una fina tanga. Yo me sente a su lado y el se paro a traerme las copas. Cuando se volteo con las copas el se dio cuenta de la poca ropa que yo traia puesta.</p>
<p>-&#8221;Uyy.. Mama te ves super sexy!!&#8221;.</p>
<p>-&#8221;Gracias Cariño&#8221;, le respondi sonriendo.</p>
<p>-&#8221;Brindemos..&#8221;, me dijo el pasandome la copa de vino y nuevamente fijandose, esta vez mas directamente, en el brassier que sostenia mis pechos.</p>
<p>-&#8221;Por tu nueva vida de aqui en adelante&#8230; y porque sigamos los dos juntos siempre&#8221;, dijo el levantando su copa.</p>
<p>-&#8221;Por los dos&#8221;, le respondi chocando mi copa con la suya.</p>
<p>Nos miramos, sonreimos y el leyo nuevamente mis intenciones. Sus ojos volvieron a recorrer mi cuerpo.</p>
<p>-&#8221;Llama a Kiko y dile con voz seductora que le tienes preparado un regalo&#8221;, me dijo sorpresivamente Felipe, pasandome su telefono celular.</p>
<p>Sus ojos me miraron fijamente y comprendi el mensaje. Me parecio una locura lo que estaba pasando por mi mente. Deseaba que un hombre me clavara su verga en mi vagina y me la llenara con su liquido dandome la deliciosa sensacion del orgasmo. Deseaba despertar del letargo en el que estaba. Y tenia en mente para esto a mi hijo, al recordar como lo vi clavar a una mujer de mi edad.</p>
<p>En efecto, pense que seducir a mi propio hijo para que me montara no era lo mas correcto, asi que llame a Kiko y lo invite a tomar cafe.</p>
<p>-&#8221;Kiko ya viene, estara en diez minutos aca..&#8221;, le respondi.</p>
<p>-&#8221;Puedes sostener mi copa un momento?&#8221;, me pregunto Felipe.</p>
<p>Asi lo hize. Tome su copa con mi otra mano. Felipe entonces se acerco a mi y me desato el nudo de la blusa transparente. Luego delicadamente me abrio el broche del brassier que yo tenia. El brassier se abrio bruscamente y dejo que mis voluptuosos pechos quedaran libres en frente suyo. Sin dudarlo me empezo a lamer, besar y acariciar mis tetas. Su lengua y sus manos parecian desesperadas, como en una carrera contra el tiempo. Yo seguia con las copas de vino una en cada mano y observando como mi hijo Felipe hacia su sueño realidad. La boca de mi hijo no alcanzaba a comerse mis pezones pero lo hacia de una forma tan exquisita que hubiese querido que no se detuviera. Luego de un rato mi vagina estaba humeda y los dos muy excitados. El seguia solo dedicado a mis pechos mientras que una de sus manos recorria mis piernas y sus dedos se introducian en mi vagina.</p>
<p>En ese momento sono el timbre de la casa.</p>
<p>-&#8221;Gracias Mama&#8230; ahora haz realidad tu sueño y el de Kiko&#8221;, me dijo el poniendose de pie, con voz entrecortada por la excitacion. Su pantalon reflejaba el bulto de su verga erecta.</p>
<p>-&#8221;Ahora sube a tu cuarto y ponte el vestido negro sin ropa interior mientras yo atiendo a Kiko&#8221;.</p>
<p>Subi las escaleras aun excitada, entre a mi habitacion y me coloque el vestido negro que el me recomendo y baje de nuevo a la sala para encontrar alli a Felipe y Kiko.</p>
<p>La expresion de la cara de Kiko lo dijo todo en cuanto al vestido. Yo me veia muy deseable.</p>
<p>-&#8221;Ok.. creo que ustedes van a estar ocupados asi que mejor me voy.. Mama voy a quedarme en casa de Angela asi que nos vemos mañana..&#8221;, dijo Felipe dandome un beso en la mejilla y despidiendose de Kiko.</p>
<p>Antes de salir por la puerta, mi hijo se volteo y con su mirada me dio a entender que yo debia seguir viviendo, que debia seguir adelante y disfrutar de los placeres de la vida. El me lo habia demostrado al lamerme y besarme las tetas y dejarme lista para que Kiko me tomara.</p>
<p>Al cerrar la puerta, me voltee y mire a Kiko quien no quitaba sus ojos de mi vestido.</p>
<p>-&#8221;Quieres subir a la habitacion o quieres quedarte conmigo aca en la sala?&#8221;, le pregunte.</p>
<p>-&#8221;Te quiero primero aca en la sala y luego en la habitacion el resto de la noche&#8221;, me respondio acercandose a mi y desabotonandome el vestido por la espalda. El parecia saber que era lo que yo queria y el sabia cual era su regalo.</p>
<p>Kiko me desnudo y me llevo al sofa. Me sento alli y abrio mis piernas quedandose perplejo al ver mi clitoris y mi vulva. Bajo su cabeza y su lengua recorrio mi cuerpo y descubrio el dulce sabor de mi vagina, el rico aroma de mi cuca sedienta de sexo y la tersa piel de mis tetas. Sus manos no dejaron de acariciarme los pechos mientras que sus dedos jugaban dentro de mi vagina y mi ano, preparadolos antes de hundirme su verga.</p>
<p>La primera penetracion fue maravillosa. Sentir como la verga de el se introducia dentro de mi, me hizo gritar. Y por supuesto, explote de placer cuando al rato Kiko me entrego poderosos chorros de semen dentro de mi vagina al venirse por primera vez.</p>
<p>Esa noche, Kiko y yo hicimos el amor de forma apasionada. Me clavo su verga sobre el sofa y me entrego varias veces la maravillosa sensacion del orgasmo. Sus derramadas me indicaban cuanto me deseaba al dejar mi vagina llena de su leche. </p>
<p>Despues de que nuestros cuerpos se conocieron en el sofa, subimos a mi habitacion y alli pasamos el resto de la velada, montandome por detras en posicion doggy. Justo antes de venirse, me jalaba la cabeza por mi cabello y me lo tiraba hacia atras cuando sentia que ya no aguantaba mas y la derramada era inminente. Cuando se venia me tomaba por la cintura y sacudia su cuerpo con fuerza contra el mio, gritando y gimiendo de placer. En una de estas ocasiones, Kiko me clavaba fuertemente y yo miraba el retrato que tenia sobre el tocador. Alli apareciamos mi hijo, yo y mi difunto esposo. Lo segui observando mientras que Kiko hundia y sacaba su verga vigorosamente y mi cuerpo se sacudia al recibir sus embates por detras. De pronto el se detuvo y me dijo:</p>
<p>-&#8221;Lo extrañas?&#8221;, me pregunto el al darse cuenta que yo miraba el retrato.</p>
<p>-&#8221;a partir de esta noche no.. ya no lo extraño mas&#8230;&#8221;, le respondi.</p>
<p>-&#8221;Yo me voy a encargar de que lo olvides.. ya tienes una verga que te monte y te de lo que quieras, por donde quieras&#8221;, dijo Kiko sacandome la verga de la vagina, abriendome las nalgas y hundiendomela en el ano.</p>
<p>En menos de 10 segundos su verga salio de mi vagina y me la enterro en lo profundo del culo. Durante la siguiente hora Kiko se dedico exclusivamente a clavarme el trasero y darme una soberbia demostracion de sexo anal, la cual disfrute intensamente. Mi cuerpo y el suyo se contornearon para permitir que su verga entrara dentro de mi culo en diferentes posiciones, mientras que esta expulsaba abundantes cantidades de semen cada vez que el se derramaba. Habia pasado mucho tiempo sin que la verga de un hombre se hundiera dentro de mi trasero y claro ese hombre fue mi difunto esposo quien me inicio en el sexo anal.</p>
<p>Antes de quedarnos dormidos le mame su verga y mi cara volvio a sentir la extraña sensacion de como un pene en señal de agradecimiento te salpica su leche. Finalmente Kiko se monto encima mio y volvio y me penetro su verga con el unico objetivo de quedarse dormido, abrazado a mi, mientras que su pene reposaba dentro de mi vagina.</p>
<p>Al entrar los primeros rayos de sol a la habitacion, senti como mi cuerpo respiraba agitado, sentia una sensacion de placer unica y cuando abri los ojos entendi la razon de esto. Era ya de mañana y Kiko lamia y besaba mis tetas. El se habia despertado primero y no aguanto la tentacion de tener mis pechos en frente suyo. Su verga, que reposo toda la noche dentro de mi, estaba rigida de nuevo. La senti cuando me acomode al despertarme.</p>
<p>-&#8221;Hola cariño, buenos dias&#8221;, me dijo el.</p>
<p>-&#8221;Hola amor&#8221;, le respondi.</p>
<p>En ese momento nos miramos y nos dimos el primer beso de enamorados. Fue increiblemente tierno, largo y apasionado, y nos demostramos el uno al otro lo especial que eramos.</p>
<p>Despues cerre los ojos y el coloco su cabeza al lado de la mia. Lo abraze fuertemente y le susurre al oido:</p>
<p>-&#8221;Hazme el amor de nuevo.. quiero llevarme algo tuyo antes de irme a trabajar.</p>
<p>Al llegar esa mañana al consultorio, mientras que veia a mis pacientes, me sentia diferente, relajada, tranquila, un poco adolorida del trasero por lo duro que Kiko me clavo, pero satisfecha al ver que el me habia dado lo que yo queria. Sentir como su leche se derramaba dentro de mi era el mejor regalo para empezar el dia.</p>
<p>Esa tarde, estando yo en el consultorio atendiendo un paciente, Hugo me llamo al celular. Pense que era injusto con el, luego de que el destino nos habia unido de nuevo, no darle la oportunidad que no tuvo cuando estabamos en el colegio. Asi que lo invite a cenar en casa al dia siguiente.</p>
<p>En la noche Kiko me visito e hicimos el amor nuevamente. No estuvo muy de acuerdo con la invitacion a cenar que le habia hecho a Hugo pero al fin acepto.</p>
<p>Al otro dia, Hugo llego muy puntual y le abri la puerta. Su sorpresa fue mayuscula al verme con una corta falda roja del tipo colegiala, una blusa blanca escotada que dejaba ver sutilmente mis pechos y mi cabello con una colitas, como yo acostumbraba a usarlas cuando estabamos en la escuela, unos zapatos negros y una medias blancas hasta la rodilla.</p>
<p>-&#8221;Monica.. te ves increible&#8230; pareces la misma Monica que conoci en la escuela&#8221;, dijo el sorprendido sin perder detalle de mi ropa y mi cuerpo.</p>
<p>Luego de la cena, lo deje que diera el primer paso al permitirle que me acariciara las piernas, mientras charlabamos sentados sobre el sofa en el que Kiko me hundio su verga dos dias antes.</p>
<p>-&#8221;Porque te pusiste ese vestido de colegiala?&#8230; me recuerdas la Monica que siempre desee..&#8221;, me pregunto el.</p>
<p>-&#8221;Lo hize para que finalmente hicieras tu sueño realidad, Hugo&#8221;, le respondi con franqueza.</p>
<p>El me miro, sonrio, coloco su copa sobre la mesa de centro y se arrodillo en frente mio.</p>
<p>-&#8221;Gracias Monica..&#8221;, me dijo el antes de deslizar sus manos por entre mis piernas, pasar por debajo de mi falda de colegiala y despojarme de la tanga negra que tenia puesta.</p>
<p>Luego sus manos saltaron a mis pechos, desabrochando cada boton de mi blusa y dejando mis tetas solo para su lengua, mientras que sus manos regresaban a mi sexo y se introducian en mi vulva.</p>
<p>Hugo Casas espero 22 años para meterme su verga. Durante toda la noche mi vagina recibio su calido liquido y por supuesto disfrute de los orgasmos que me daba. Me clavo como el mas lo queria y como el siempre lo habia deseado. Hugo me recordo a mi esposo ya que el me hacia el amor en la escalera colocandose un escalon mas abajo de mi y clavando mi vagina por detras, mientras que yo permanecia arrodillada.</p>
<p>Mis pechos tambien fueron venerados esa noche al dejarlo que su verga quedara apresada entre mis tetas mientras que el se sacudia encima mio. Yo acostada boca arriba veia la expresion de intenso placer de Hugo, mis tetas sujetaban su pene y no lo dejaban salir de esa carcel de lujuria. Finalmente multiples chorros de semen ardiente salpicaron mi cara y me obligaron a cerrar los ojos mientras que el gritaba.</p>
<p>Hugo me tomo de la mano y subimos las escaleras entrando a mi habitacion. Alli me coloco contra la pared y me hizo el amor de pie penetrandome por detras.</p>
<p>-&#8221;Espere tanto para este momento y al fin se dio, Monica&#8221;, me dijo despues de que llegamos al orgasmo los dos y el me retiro su verga.</p>
<p>La velada la terminamos sobre la cama abrazados y extasiados despues de que nuestros sexos se entregaron el uno al otro por primera y ultima vez. Me pidio y me rogo por mi culo pero lo rechaze. Kiko me habia clavado muy duro las dos noches anteriores asi que tenia adolorido el ano. A cambio ofreci mamarle su verga. Queria dejarlo satisfecho y cumplido su sueño. Le pedi que se pusiera de pie y yo arrodillada en frente suyo. Tome su coño con mis manos, me lo lleve a la boca, cerre los ojos y empeze a mamarselo muy lentamente. Al cabo de un rato, cuando senti que el respiraba agitado, abri los ojos y mire hacia arriba. El rostro de Hugo reflejaba los momentos de intenso placer que sentia. Me di cuenta que el estaba listo asi que me saque la verga de la boca y la puse en frente mio a esperar que explotara. En efecto, la verga de Hugo empezo a lanzar chorros directo a mi cara obligandome a cerrar los ojos de nuevo. Mientras que el gritaba, mi rostro, mi cabello y mis senos recibieron su liquido vizcoso.</p>
<p>Cuando me puse de pie y me acerque al tocador a limpiarme la cara salpicada, me recoste sobre el espejo. Hugo se acerco, me abrazo tomandome por detras y senti como su verga se hundia dentro de mi culo. No me queje, me tomo por sorpresa pero mi ano estaba tan relajado que su penetracion no fue dolorosa. Asi que lo deje y en los siguientes minutos Hugo me taladro el ano y se derramo dejandome lleno de semen el culo.</p>
<p>-&#8221;Ahora si me puedo ir tranquilo.. gracias Monica&#8221;, me dijo el cuando me saco su verga de mi ano. Luego el se marcho completamente satisfecho.</p>
<p>Esos dos amantes que me expresaron con sus vergas cuando me deseaban, me demostraron que yo aun tenia mucho por vivir y disfrutar, que tenia que cambiar, que necesitaba sacudirme del estado en que estaba y observar el futuro que tenia enfrente al lado de mi hijo Felipe. Decidi a formalizar la relacion con Kiko y los dos seguimos disfrutando de nuestra sexualidad, pasando noches enteras dedicados solo a complacernos. Hugo siguo en contacto conmigo pero solo a nivel de amistad. Le hize entender que tenia algo serio con Kiko y lo que le habia dado la otra noche fue solo para recordar los viejos tiempos.</p>
<p>De mi hijo Felipe sigo pensando que es un interesante hombre que aun no conozco, y que aun se deleita viendome las tetas que una noche fueron solo suyas y mira con deseo mi cuerpo, esperando que la oportunidad que le ofreci y el no tomo, pueda darse nuevamente. </p>
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