Soy una persona formal o lo era. Desde niño vivo en el mundo de la música, tengo cierto éxito como acompañante de grandes artistas de este país. Acompañe en grabaciones y giras a los cantantes más famosos y nunca me quedo sin trabajo, de alguna forma puedo elegir para las giras entre algunos. Es cierto que tengo preferencia por unos artistas pero dependo más de los otros músicos que nos acompañan.
En general en nuestras actuaciones el éxito de nuestros cantantes nos alcanza en menor medida a nosotros por lo que o eres una persona muy sensata o vieja o es difícil no meterse en esa vorágine de drogas alcohol y mujeres. Yo no entro en el mundo de las drogas ya que pierdo lucidez, el alcohol no me gusta y de las mujeres estoy casado y muy enamorado de la mía.
Me llamó mi agente para hacer una gira de ochenta conciertos por España y unos veinte por Latinoamérica con una chica muy famosa que tenía una preciosa voz y que había ganado un concurso muy famoso en España. (Es obvio que no voy a dar su nombre, perdonarme) Le llamaremos Mara, Era realmente espectacular, muy joven y preciosa, muy dulce con nosotros y realmente buena en su trabajo, además cada día se superaba, teníamos un grupo pequeño un batería, un teclado, dos guitarras, un bajo y un fantástico saxo.
Mara estaba casada con un cretino que nos acompañaba en el viaje , el tío era lo mas borde que os podáis imaginar y la trataba realmente mal, con desprecios continuos, coqueteaba con las chicas del coro o con cualquiera de la organización y el público. Algunas veces bebía y se ponía insoportable.
Mara según avanzábamos en la gira se iba acercando más a mí, teníamos números en los que yo le acompañaba haciéndole segunda o con solos de guitarra en primer plano con algunas bromas con ella. Desde el segundo concierto ella me daba un beso cariñoso cuando terminábamos un determinado número y cada vez estábamos más unidos. Por comodidad nosotros viajábamos en un autobús con los técnicos y ella iba en un lujoso coche con su esposo y su secretaria.
En una ocasión la discusión con su marido fue tan grande que se vino con nosotros en el autobús y se sentó a mi lado, durante el viaje los compañeros iban durmiendo mientras yo hablaba con ella, la arropaba con una manta aun cuando el bus tenía calefacción y un gran servicio, pero siempre nos arropamos con mantas de viaje para descansar.
Como os contaba yo la había arropado y ella me iba contando, sincerándose conmigo de todos los problemas que tenía con su marido. Yo pensaba que era fruto de la discusión pero también había presenciado muchas cosas que no me gustaban por lo que me había acercado a ella con cariño. Teníamos que viajar de Sevilla a Madrid y de allí a Galicia a La Coruña.
Llegamos a Madrid y ella se fue al hotel y nosotros también a descansar un poco antes de la actuación. Yo vi que discutía con su esposo y este se iba enfadado. Por la noche a la hora de actuar, ella esta ojerosa de llorar así que vino a mi camerino, tenía miedo no poder cantar.
Hablamos durante un rato, yo trate de levantar su humor con algunas bromas, calentamos la voz, le costaba y cuando las letras eran algo tristes aun le costaba más. Llegó la hora de salir a escena y ella como una gran profesional, saldría a cantar como si no pasara nada. Yo intenté arroparla aun más si podía, jaleándola y animándola y ella cantó ese día como nunca, cada canción me ponía los pelos de punta y cuando al final nos abrazamos pude hacer un aparte con ella y decirle que era una autentica diosa. Ella me abrazó dándome las gracias por todo. Regresamos al hotel y al día siguiente muy temprano, salimos en el autobús rumbo a Galicia, aun era noche cerrada cuando el autobús se puso en marcha y los compañeros le dejaron el asiento grande de atrás por si quería acostarse.
Me llamó y me senté a su lado y comenzamos a hablar como siempre, ella estaba tan cariñosa conmigo que deseaba abrazarla para que nadie la hiciera sufrir nunca. Me contó que su marido había sido el primer hombre en su vida y que ya no podía más.
Los dos estábamos tapados con las mantas y ella cogió mis manos por debajo, yo me sentí en el cielo , los compañeros todos durmiendo y detrás de los asientos nadie podía vernos, me cogió por el cuello y me beso en los labios. Fue un beso increíble, yo sentí el deseo de corresponderle y la besé con miedo a que nos vieran. Todos sabían que yo era una persona formal y fiel a mi esposa y por otra parte no quería que ella que ya era una gran artista pero que yo estaba seguro que aun lo iba a ser más grande quedara en entredicho. Pero sus besos eran una tentación y su cuerpo delicioso y casi perfecto mucho más. La abrace contra mi cuerpo y me olvidé del mundo, del mío y del suyo.
Mis manos comenzaron a acariciarla sin temor, buscando cada parte de su cuerpo. Los dos estábamos locos de deseo y cada vez nos atrevíamos a más caricias pero no podíamos pasar de ahí , ella me acarició las piernas y yo no podía disimular mi deseo, la besaba con besos rápidos o acariciaba su cara, su pelo o su pecho.
De pronto con sus manos debajo de la manta comenzó a recorrer mis muslos y yo estaba a punto de saltar, me desabrochó el cinturón del pantalón y después el botón y bajó la cremallera. Yo la bese a punto de la locura, de pronto metió su mano y agarró mi polla, levantó las rodillas un poco y debajo de la manta comenzó a sacudírmela. Quería gritar, me estaba corriendo y ella , miraba a ver l que pasaba en el autobús y metía su cabeza , me hacía unas mamadas y volvía a mirar sin dejar de meneármela. Nos ocultamos un poco tras los respaldos delanteros y nos besamos con pasión y durante el beso me corrí desesperadamente en sus manos. Ella busco un pañuelo en su bolso y a tientas me limpió.
Al llegar a Coruña, nos fuimos a comer a un precioso restaurant y durante la comida varias veces me rozó sus manos. Subimos al hotel y me llamo a su habitación, yo bajé con la guitarra por si quería repasar algo pero estaba nervioso de pensar en nosotros solos con la cama cerca.
Cuando entré, estaba sola tumbada sobre la cama, tapada con la sabana, me acerqué a ella y abrió la sabana para invitarme a meterme allí, estaba completamente desnuda como una diosa, se me nublo el pensamiento, tiré la ropa al suelo de cualquier forma y nos abrazamos en montañas de enfurecidos besos, mis manos de guitarrista se lucían ante aquel afinadísimo instrumento, los dos cuerpos completamente desnudos follamos sin parar, Cuando uno se corría el otro le animaba con una mamada hasta ponerlo de nuevo loco de deseo. No me pude contener y le dí la vuelta, ella se asusto, me dijo que no podía que le dolía, le dije que no se preocupara, comencé a pasar mi lengua por sus nalgas y la separé dejando su año a mi vista, y suavemente mojándola mucho comencé a pasarle la lengua, ella esta aceleradísima, jadeaba de placer ante mis caricias , moje con saliva uno de mis dedos y se lo introduje, sin fuerza, tratando de mantener mojado su culito, después le metí un segundo dedo , y le pedí que se acariciara un poco su clítoris, hasta que vi que mis dedos le estaban produciendo placer. Levanté un poco su culito y emboqué mi polla , le acaricie los pechos un poco ella se movía como tratando de meter la polla, como diciéndome que la deseaba, di un golpe seco y entró la cabeza, se quejó un poco, le pedí que se quedara quieta, que se relajara y se fue relajando, mi polla se iba deslizando a su interior , ella se movía para que entrara más y comenzó a pedírmela toda, toda empujé un poco más y toda mi polla clavada en su precioso culo. Los dos nos corrimos desesperadamente.
Cuando anochecía bajamos para actuar, ella estaba realmente preciosa, radiante, se acerco y me dijo “casi no puedo andar” Yo le sonreí y me dijo fue precioso. Cuando estaba terminando la actuación apareció su marido, muy seguro como siempre y los dos se fueron para el hotel.
Yo comencé a decir que me encontraba más que llamaríamos a Mario un compañero para terminar la gira y volvía a casa con mi esposa.
Pasó u tiempo y un día recibí su llamada, se había separado del imbécil y quería verme, nos vimos un tiempo y nos amamos para siempre pero ella se marchó de gira a Japón y no nos volvimos a llamar. Cuando sale alguno de sus discos lo compro e intento ver en sus letras un recuerdo de nuestro amor.